En 1893 se levantaron los cimientos de lo que sería la Azucarera del Rabal, una fábrica con 4.000 metros cuadrados. Los trenes llegaban a la Estación del Norte y descargaban la remolacha hasta hace 50 años.

En 2010, se convirtió en la sede principal de Zaragoza Activa y actúa como corazón del ecosistema de emprendimiento e innovación de la capital aragonesa. Se ha pasado de sacar sacos de remolacha azucarera a grandes ideas. Pero no todos los edificios del antiguo entorno industrial han corrido la misma suerte.

La Casa del Director de la Azucarera (también llamada del ingeniero jefe de la fábrica) está catalogada como Bien de Interés Arquitectónico desde 1999. En especial destacan sus vivos colores y su típica fachada de estilo industrial del siglo XX, así como su alero aragonés de copete del tejado.

casa del director de la Azucarera del Rabal

Entre sus paredes se esconde mucha historia y en los trabajos que se han acometido estos últimos años se ha descubierto un pasadizo que conectaba este chalé con la fábrica.

El edificio tiene cuatro plantas (sótano, planta baja, primer piso y buhardilla) y un jardín alrededor. La escuela taller de la Azucarera trabajó varios años en este espacio y garantizó su mantenimiento, aunque no terminó de impulsar su nueva vida.

A esta puesta a punto que se ha demorado ya once años hay que sumarle el tira y afloja que tienen Ayuntamiento y vecinos, ya que estos últimos quieten que sea un equipamiento de barrio.

Casa del Director de la Azucarera del Rabal de Zaragoza

Dirección: Calle Gallocanta, s/n (entre la Avenida Cataluña y Zaragoza Activa)