Zaragoza se ha transformado en las últimas décadas a velocidad de vértigo. Si no fuera por que se ha conservado en parte, hoy nadie se acordaría de la antigua estación del Norte, en el Arrabal, una infraestructura que durante casi cien años fue clave para la ciudad y que estuvo en uso hasta mediados de los 80.

El carácter industrial de esta estación iba acorde con las manufacturas que poblaban la margen izquierda del Ebro. Estaba la Azucarera de Aragón, Maquinistas y Fundiciones del Ebro, Alcoholera del Ebro, una papelera y más fábricas. Muchas de ellas tenían apeaderos y muelles. Estas instalaciones facilitaban la carga y descarga de materiales.

Esto muestra la repercusión tanto urbanística como económica que supuso para la ciudad su construcción. La primera piedra del edificio se puso el 12 de mayo de 1856, por el general Espartero, quien fuera Duque de la Victoria.

Del mismo modo que con su inauguración el 26 de septiembre de 1861 la estación de la línea de ferrocarriles Lérida-Barcelona, patrocinada por la Compañía de Caminos de Hierro del Norte de España fue un motor importantísimo para el desarrollo de Zaragoza.

Al observar la fachada, pese a que toda su parte frontal se ha convertido en un parking para los vecinos, se aprecia una construcción imponente. Pues bien hay que imaginarse que cuando era una estación, en realidad había otro edificio igual y en paralelo.

Mientras que las vías y andenes quedaban entre ellos y cubiertos por un gran tejado a dos aguas. Una construcción magnífica, que además se complementaba con una extensa playa de vías en la parte trasera.

La infraestructura fue creciendo a lo largo de los años, porque cada vez recibía más tráfico, sobre todo desde el momento que conectó con la vieja estación del Portillo mediante el puente ferroviario que había en La Almozara, el antecedente del actual puente sobre el Ebro.

Así que la Estación del Norte se convirtió durante gran parte de los siglos XIX y XX en un lugar importante para la llegada y salida a Zaragoza, tanto de personas como de mercancías.

Pero fue perdiendo importancia paulatinamente. En 1973 ya no llegaban ni partían los viajeros desde el Arrabal, y su estación se mantuvo en exclusiva para el tráfico de mercancías. Esa situación duró hasta los años 80. Entonces fue clausurada por completo.

La inauguración en 2004 del edificio rehabilitado de la antigua Estación del Norte, supuso la dignificación de una de las zonas más importantes de la Margen Izquierda.

Un edificio que se encontraba muy deteriorado, prácticamente en estado de ruina desde que desapareciera la actividad ferroviaria y que en la actualidad pertenece a la red municipal de Centros Cívicos del Ayuntamiento de Zaragoza.

Dirección: Calle Perdiguera 7
Teléfono: 976 726 114
Email: civicoestacion1@zaragoza.es

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