Ubicado en la avenida de Anselmo Clavé, junto a la antigua estación de El Portillo, el Centro de Clasificación Postal de Zaragoza es una de las últimas construcciones del brutalismo arquitectónico en la ciudad. Diseñado en 1973 por el arquitecto José Luis González Cruz, este edificio formó parte de un conjunto de infraestructuras funcionales destinadas a mejorar la logística postal en un momento de gran transformación urbana.
El edificio destaca por su marcada plasticidad y carácter escultórico, gracias a su volumetría rotunda y al uso desnudo de materiales como el hormigón y la cerámica.

Su diseño se caracteriza por una estructura de muro cortina, donde el vidrio se combina con superficies de baldosas cerámicas en la fachada, generando un equilibrio entre solidez y transparencia. En sus laterales, casi ciegos, se expone su armazón metálico, aportando una identidad visual única. La planta baja se diferencia mediante un corte compositivo horizontal y el uso de piezas prefabricadas de hormigón, elementos que subrayan su carácter industrial.
A pesar de su apariencia austera, el centro postal no solo es un testimonio del movimiento brutalista en España, sino también una de las piezas más singulares de la arquitectura contemporánea de Zaragoza. Su relevancia ha sido reconocida en publicaciones especializadas, como la Guía de Arquitectura de Zaragoza de José Laborda Yneva, y en el registro de la Fundación Docomomo Ibérico, donde figura como ejemplo destacado de arquitectura moderna.

En el marco de los planes de urbanización de El Portillo, que contemplan la construcción de nuevas viviendas y amplias zonas verdes, las obras de derribo del edificio comenzaron el pasado 9 de febrero, aunque fueron paralizadas el mismo día debido a la protesta de vecinos y entidades patrimonialistas.
En un primer momento, en febrero de 2026, Patrimonio del Gobierno de Aragón ordenó la suspensión cautelar del derribo mientras se estudiaba su posible protección como Bien de Interés Cultural (BIC). Sin embargo, el proceso ha concluido con una decisión definitiva.
La Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón determinó en abril de 2026 que el edificio de la antigua sede de Correos en la avenida Anselmo Clavé no reúne valores suficientes, atendiendo a los criterios de singularidad, relevancia, integridad y autenticidad, para ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC).

La resolución se basa en un informe externo encargado a los expertos Javier Ibargüen y Ricardo Marco, que concluye que el inmueble no presenta un valor patrimonial excepcional. Según el Gobierno de Aragón, el edificio no puede adscribirse estrictamente al movimiento brutalista, sino que se encuadra dentro de la arquitectura funcional de su época, con soluciones constructivas habituales. Asimismo, se argumenta que su inclusión en registros como el de la Fundación Docomomo Ibérico no implica necesariamente una catalogación como obra de especial protección, sino una referencia descriptiva sin carácter patrimonial determinante.
Otro de los puntos señalados por el Ejecutivo autonómico es que la protección del edificio habría dificultado su posible reconversión para nuevos usos, como el planteado por colectivos vecinales para albergar el conservatorio profesional de música de Zaragoza. Según el informe, su adaptación implicaría transformaciones profundas que alterarían sus características originales. El proceso ha estado marcado por una fuerte movilización vecinal y patrimonialista, con apoyo de asociaciones como Apudepa y una recogida de firmas. También se produjeron protestas durante el inicio de las obras, llegando incluso a intervenir la Policía.
Con esta decisión, se despeja el camino para la reurbanización del ámbito del Portillo, uno de los principales proyectos de transformación urbana de Zaragoza. El futuro del edificio queda así definitivamente ligado a su demolición dentro del desarrollo previsto de la zona. El debate, sin embargo, reabre la discusión sobre la conservación de la arquitectura contemporánea en la ciudad y el equilibrio entre desarrollo urbano y patrimonio reciente.
Dirección: Avenida de Anselmo Clavé s/n

