La apertura de la línea Zaragoza-Madrid el 25 de mayo de 1863 supuso la inauguración de la estación de Campo Sepulcro, recinto provisional que acogió los primeros viajeros de la línea.

En 1896 se inauguró la estación definitiva, con su larga fachada de 144 metros de longitud dividida en un pabellón central, dos pabellones en los extremos y dos alas conectando todos estos elementos.

Edificio de la antigua y desaparecida estación de Campo Sepulcro de la Compañía de Ferrocarriles M.Z.A. (foto hacia 1900) (Zaragoza)

Edificio de la antigua y desaparecida estación de Campo Sepulcro (foto hacia 1900)

En 1967, tras el cierre de las estaciones aledañas de Cariñena, Utrillas y Caminreal pasó a ser la principal estación de la ciudad. En 1973, RENFE procedió a su ampliación y reforma modificando sustancialmente su aspecto inicial y cambiando su denominación por la de Zaragoza-El Portillo.

Su construcción dejó para el recuerdo gráfico el desaparecido depósito de locomotoras de vapor, ubicado en el lugar donde se levantó la rampa de acceso a la nueva estación, proyectada por los ingenieros Alfredo Martínez Alonso y Demetrio Ullastres Astudillo, y galardonada con el Trofeo Ricardo Magdalena en 1972.

La nueva instalación se ajustaba a las necesidades ferroviarias del momento, que prescindían de la tradicional zona de vivienda para los empleados puesto que la política de la empresa había llevado a separar la función residencial en construcciones colectivas independientes. Por el contrario, ahora se incorporaba una zona comercial en el vestíbulo con pequeños espacios acristalados a ambos lados del hall.

Finalmente, otros servicios tradicionales en las estaciones de ferrocarril, como el de restaurante, ahora adquiría un carácter nuevo, alejado de los andenes y dedicado a los viajeros de la propia estación. Este modelo se contraponía al tradicional de ‘parada y fonda’ que situaba a las cantinas y restaurantes de las estaciones más próximos a las vías.

De su decoración destacan los cinco murales realizados por el artista Andrés Sánchez Sanz de Galdeano. En su exterior permanece uno de ellos, ‘Mural y locomóvil’, compuesto por dos piezas: un mural de hierro forjado y un locomóvil situados delante de los accesos.

La nueva terminal de Zaragoza El Portillo sustituyó a la antigua de Campo Sepulcro, también conocida como estación de Madrid, porque de ella partían los trenes con destino a la gran capital.

En 1970 se cerró la del Norte al tráfico de viajeros y el puente de La Almozara dejó de tener servicio ferroviario, convirtiéndose en la única estación de viajeros de Zaragoza.

El 18 de mayo de 2003 partió desde uno de sus andenes un tren con destino a Galicia, el último que prestó servicio en El Portillo antes de ceder el testigo a la intermodal de Delicias.

Por el momento, se desconoce qué usos podría tener el edificio, cerrado desde 2003 al tránsito de viajeros.

A principios del siglo XX la calle del ferrocarril de Madrid a Barcelona era un tramo más o menos urbano que desde la estación de Campo Sepulcro llegaba hasta el camino del Puente del Virrey.

En sus huertas crecía el maíz y proliferaban las fincas familiares, más conocidas como torres. Ya no queda rastro de aquellas torres pero sí, aunque oculto, del otro gran símbolo de la avenida: el ferrocarril. No había viviendas desde la estación de Campo Sepulcro, pasando por Goya hasta Tenor Fleta.

En su lugar se desplegaba la trinchera de las vías de la línea Madrid-Barcelona, que se fueron ocultando con el desarrollo urbanístico de la capital aragonesa en los años sesenta. La imagen del tren sin soterrar, con las máquinas de carbón, debía de ser un espectáculo.

Cuando la ciudad engulló los terrenos alrededor de la zanja ferroviaria, se planteó soterrarla, cosa que puso muy contentos a los propietarios de los terrenos, que vieron cómo se revalorizaban sus propiedades con el proceso de urbanización.

Poco a poco, la zona se fue urbanizando y motorizando, y pasó a denominarse Avenida Goya (en el tramo del Paseo Sagasta hasta la Estación Campo Sepulcro) y Avenida Tenor Fleta (en su tramo desde Sagasta al Tercer Cinturón).

Dirección: Calle de José Anselmo Clavé, 4