A principios del siglo XX la calle del ferrocarril de Madrid a Barcelona era un tramo más o menos urbano que desde la estación de Campo Sepulcro (El Portillo desde 1967) llegaba hasta el camino del Puente del Virrey.

En sus huertas crecía el maíz y proliferaban las fincas familiares, más conocidas como torres, pero hoy, en esta zona del centro de Zaragoza se ubica uno de los ejes residenciales más importantes de la ciudad. Es la avenida Goya, construida sobre las vías del tren.

Ya no queda rastro de aquellas torres pero sí, aunque oculto, del otro gran símbolo de la avenida: el ferrocarril.

Estación de cercanías en la Avenida Goya

Estación de cercanías en la Avenida Goya

Intersección de la avenida Goya con Fernando el Católico y Gran Vía

Intersección de la avenida Goya con Fernando el Católico y Gran Vía

No había viviendas desde la estación del Portillo, pasando por Goya hasta Tenor Fleta.

En su lugar se desplegaba la trinchera de las vías de la línea Madrid-Barcelona, que se fueron ocultando con el desarrollo urbanístico de la capital aragonesa en los años sesenta. La imagen del tren sin soterrar, con las máquinas de carbón, debía de ser un espectáculo.

Cuando la ciudad engulló los terrenos alrededor de la zanja ferroviaria, se planteó soterrarla, cosa que puso muy contentos a los propietarios de los terrenos, que vieron cómo se revalorizaban sus propiedades con el proceso de urbanización.

Grandes bloques de viviendas en la Avenida Goya

Grandes bloques de viviendas en la Avenida Goya

Poco a poco, la zona se fue urbanizando y motorizando, y en 1969 pasó a denominarse Avenida Goya, desde el paseo Sagasta, hasta la Estación Campo Sepulcro (El Portillo desde 1967).

La nueva arteria cumplió desde entonces la importantísima función de conectar céntricas zonas de la capital.

Sus puntos más fascinantes están al inicio y al final. La avenida nace en una amplia plazoleta donde confluyen Tenor Fleta el Paseo Sagasta (notable por su elegancia y la belleza de sus edificios patrimoniales).

A lo largo del trayecto, varias construcciones tienen particular significación histórica y arquitectónica, como la Iglesia parroquial del Perpetuo Socorro (Avenida Goya 7), proyectada en 1947 por Joaquín Maggioni Castellá.

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Iglesia parroquial del Perpetuo Socorro

La puerta principal, amplia y abierta bajo el arco abocinado, invita a la exploración. De inmediato una certeza: la fachada, hermosa pero demasiado sobria, contrasta fuertemente con el esplendor interior. Llaman poderosamente la atención los abundantes y hermosos decorados de tonos dorados y amarillo reluciente, que contrastan con el castaño de las bancas y los magníficos frescos de los techos.

Apenas hayas avanzado unas manzanas aparecerá el Instituto Goya. En 1933, los institutos Goya y Miguel Servet fueron los primeros centros de enseñanza Secundaria en aparecer en la ciudad de Zaragoza. Hoy en día, además de ser referentes en la enseñanza, concentran a unos 850 y 700 alumnos, respectivamente.

En 1933 con la Segunda República quedó suprimido el colegio del Salvador, de Jesuitas, y allí fue destinado el Instituto Nacional denominado ya como Goya que también contaba con internado.

Chicos y chicas compartieron hasta 1936 pupitres y profesores, pero con la llegada de la Guerra Civil y la posterior dictadura esta situación quedó truncada, por lo que ambos sexos fueron separados por una larga etapa.

Desde 1958 el instituto ocupa su actual ubicación en el número 45 de la avenida de la capital zaragozana.

Más adelante, entre la esquina de la Avenida goya con Fernando el Católico, encontrarás el Espacio Joven Ibercaja – Biblioteca José Sinués. El Espacio Joven Ibercaja es un punto de encuentro innovador y colaborativo para los jóvenes, donde se les ayuda a desarrollar las competencias profesionales necesarias para el empleo y mejorar su marca digital para hacerles más atractivos de cara al mercado laboral. La Biblioteca Ibercaja José Sinués es una sala de estudio y lectura por la que pasan anualmente más de 20.000 estudiantes.

exterior del espacio joven biblioteca sinues zaragoza

Exterior del Espacio Joven Ibercaja – Biblioteca José Sinués

Con los números 65 y 67 encontramos la Iglesia parroquial del Corazón de María. Los miembros de la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María llevaban instalados en la ciudad desde 1924.

Su primera sede estuvo ubicada en la Avenida Central (actual Calle Zumalacárregui), para posteriormente pasar a la Avenida Siglo XX (actual Paseo de Cuéllar) y a la Calle del Carmen (en la actual Calle San Antonio María Claret).

En 1952 adquirieron unos terrenos para construir un templo nuevo la Avenida de Goya, junto a la trinchera del ferrocarril. Las obras comenzaron en 1954, bajo la dirección del arquitecto Eduardo Lagunilla de Plandolit.

Iglesia Parroquial del Corazon de Maria en la Avenida Goya de Zaragoza

Iglesia Parroquial del Corazon de Maria

El proceso de edificación fue lento y costoso. En 1956 dieron inicio los oficios religiosos, aunque limitados a los domingos. En 1958 se dio por concluida la monumental portada. Finalmente, en 1964 comenzó a regir plenamente la parroquia del Corazón de María.

En ese mismo tramo, en la esquina con la calle Fueros de Aragón, se encuentra Ulzama, una pequeña cafetería de barrio lleva sirviendo churros y porras artesanales desde hace décadas.

Sus churros y porras se elaboran artesanalmente y se sirven recién hechos, acompañados de un café o un chocolate caliente.

Chocolatería Ulzama

Chocolatería Ulzama

Con una larga barra que ocupa casi todo el local y algunas mesas bajas, es lugar de reunión habitual de los vecinos del barrio para desayunar o merendar.

La Avenida Goya es esa otra parte de Zaragoza de la cual no hablan generalmente las guías turísticas, como ocurre con el Casco Histórico pero igual llena de vida y gente.