La iglesia de las Fecetas y una parte del claustro son los últimos vestigios del convento de las Carmelitas Descalzas de Santa Teresa, fundado en 1623 por el notario Diego Fecet para acoger a las hijas de cargos públicos de Aragón.

Obra de los arquitectos Pedro de Ruesta y Clemente Ruiz, la iglesia es una construcción de ladrillo exceptuando el basamento de piedra en la portada. Su estructura es barroca, de tipo jesuítico, de planta de cruz latina, una nave y crucero que no sobresale al exterior.

La fachada es sencilla con un cuerpo central de dos pisos, rematado en un frontón triangular y flanqueado por otros dos cuerpos laterales de un solo piso cubiertos por frontones curvos y terminados en aletones.

Fachada del Convento de las Fecetas

Construida en su mayor parte en ladrillo, tiene planta en cruz latina, de una nave y crucero. La techumbre interior está muy decorada con yeserías barrocas con motivos geométricos de influencia mudéjar. Los muros están decorados con azulejos de Muel.

También conserva restos de un claustro de dos pisos realizado en ladrillo y que resulta tremendamente austero como corresponde a la congregación religiosa que lo ocupaba.

La piqueta estuvo a punto de llevarse por delante Las Fecetas y, de hecho, ‘partió’ el claustro por la mitad como si fuera una tarta.

La declaración de Monumento Nacional salvó el edificio, que fue objeto de obras de restauración.

Muy cerca del convento se encontraba la Puerta de Sancho. Marcaba el límite de la ciudad medieval amurallada y el comienzo de la huerta de La Almozara. Era la principal salida de intramuros por el Noroeste de la ciudad.

En 1987 el Ayuntamiento de Zaragoza decidió pintar un mural en recuerdo de la desaparecida Puerta de Sancho una de las caras del convento de las Fecetas, muy cerca de su antigua ubicación.

Dirección: Calle Santa Lucía, 5 (justo al lado de la Plaza Europa)