En 1920 el empresario Tomás Castellano contrató al arquitecto Teodoro Ríos Balaguer para realizar el proyecto de una casa para viviendas de alquiler en un solar de su propiedad situado en una amplia parcela con tres fachadas, una a la plaza de los Sitios, otra a la calle Sanclemente y la tercera a la calle Joaquín Costa.

Este edificio es uno de los ejemplos más sobresalientes de la arquitectura de casas burguesas de los años 20. Exteriormente destaca por su empaque clasicista, dentro del típico eclecticismo característico de primeros del siglo XX.

Interior de Fundación de Ibercaja (Antigua Casa de Tomás) en la Calle Joaquin Costa de Zaragoza

Entrada a la sede principal de Fundación Ibercaja en la Calle Costa

Entrada a la Fundación Ibercaja desde la Calle Costa

El arquitecto aprovechó la regularidad y tamaño del solar disponible para articular las circulaciones en torno a un gran patio central con las dos escaleras: principal y de servicio. En cada uno de los niveles se dispusieron dos viviendas con un amplio programa con tres dormitorios, gabinete, comedor, habitaciones para el servicio, cocina, cuarto de plancha, baño y retrete, además de alguna pieza rotulada simplemente como ‘cuarto’.

La amplitud de la superficie del solar hizo posible la realización de un jardín en la calle de Joaquín Costa nº 13, que actualmente es la entrada principal a la Fundación Ibercaja. Se puede decir que es un edificio dentro de otro edificio, ya que tiene entrada individualizada con respecto al edificio de viviendas. Esta parte, que ocupa la Fundación, consta de sótano y planta baja, que fueron acondicionados para su función cultural en 2004 por los arquitectos Clemente Pardina Miranda y Aurelio Vallespín Muniesa.

Dirección: Calle Joaquín Costa, 13