No debería ser ningún secreto que el Casco Histórico de Zaragoza se estructura en torno a sus plazas, cada una con su abanico de atractivos. Situada en el centro de Zaragoza, muy cerca del Paseo de la Independencia, la Plaza de los Sitios es uno de los entornos más bellos de la ciudad.

La plaza está repleta de casas que en su momento sirvieron como residencia a las principales familias de la burguesía zaragozana.

Las fachadas y soportales arcados que la circundan son, gracias al poderío de estas familias, un gran muestrario de los estilos constructivos de cada época.

Es uno de los sitios arquitectónicamente más eclécticos de Zaragoza, donde el Neoclasicismo convive en armonía y complementariedad al lado del Modernismo inspirado en Antoni Gaudí.

A finales del siglo XIX y principios del XX la plaza vio la adición de edificios de viviendas y comerciales más altos, que desafortunadamente no mantuvieron la coherencia arquitectónica original.

La Plaza de los Sitios es un lugar muy frecuentado por los zaragozanos dadas sus atractivas zonas ajardinadas y exuberante arbolado. La plaza además, suele estar animada por la celebración de diversas ferias y exposiciones.

Escenario de todo tipo de celebraciones (representaciones teatrales, fiestas, torneos, canonizaciones y proclamaciones, etc.), ha cambiado de nombre hasta en diez ocasiones, dependiendo de las diferentes etapas de la historia de la ciudad.

La construcción de los principales edificios que la rodean así como la urbanización de esta zona se produjo con motivo de la celebración de la Exposición Hispano Francesa en 1908. Algunos de los que se conservan albergan hoy en día el Museo de Zaragoza, la Escuela de Bellas Artes o el Colegio Gascón y Marín.

En el centro de la plaza se erige el Monumento a los Sitios de Zaragoza realizado en 1908 por Agustín Querol. La composición representa a diferentes protagonistas y eventos de los Sitios de Zaragoza. Destacamos la presencia de Palafox, para cuya elaboración el escultor Agustín Querol se inspiró en el cuadro realizado por Goya.

Su inauguración corrió a cargo del rey Alfonso XIII y su esposa la reina Victoria Eugenia en 1908.

Es probablemente el rincón más bello de Zaragoza, y no solo para turistas: los niños de una escuela juegan al aire libre o se sientan a leer bajo los inmensos portales ajenos al trasiego de los visitantes.

En la actualidad, la Plaza de los Sitios es uno de los lugares más emblemáticos y animados de Zaragoza y cuenta con numerosos bares, restaurantes y cafeterías.

La Plaza de los Sitios se mantiene como un cobijo para los vecinos y visitantes que buscan tomarse una cerveza o picar algo tranquilamente. A pesar de este maná de sillas y mesas, por la noche no es fácil encontrar sitio para sentarse, pero cuando se consigue, no hay quien te desenganche el culo de tu trocito de paraíso urbano.