El Hospital General de la Defensa de Zaragoza, conocido popularmente como Hospital Militar, forma parte de la historia sanitaria de la ciudad. Su actual edificio, situado en Vía Ibérica, fue inaugurado en 1958, aunque sus antecedentes se remontan varios siglos atrás y están ligados a diferentes acontecimientos históricos de Zaragoza.
El centro lleva oficialmente el nombre de Hospital General de la Defensa de Zaragoza “Orad y Gajías”, en recuerdo del médico militar Urbano Orad y Gajías, nacido en Alfajarín y vinculado al desarrollo de la sanidad militar española.
A diferencia de los principales hospitales públicos zaragozanos, dependientes del Gobierno de Aragón, este centro pertenece al Ministerio de Defensa. Además, forma parte del reducido grupo de hospitales militares que continúan funcionando en España.
La asistencia organizada a los soldados heridos en Zaragoza tiene antecedentes que se remontan al siglo XVI. En 1591, con la entrada en Aragón de las tropas de Felipe II, fue necesario establecer sistemas específicos para atender a los miembros del ejército que resultaban heridos o enfermos.
Estas primeras unidades disponían de médicos y cirujanos, aunque estaban todavía muy alejadas del concepto de hospital militar que aparecería posteriormente.
Hubo que esperar hasta 1719 para que Zaragoza contara con un hospital militar instalado de manera estable. El denominado Real Hospital Militar de Zaragoza se ubicó en la Casa de Convalecientes y permaneció en funcionamiento durante algo más de dos décadas.
Tras su clausura en 1742, la asistencia de los militares pasó por diferentes dependencias. Durante algunos años fueron atendidos en una enfermería del cuartel de Convalecientes y posteriormente regresaron al Hospital de Nuestra Señora de Gracia.
La Guerra de la Independencia abrió un nuevo capítulo en la historia de la sanidad militar de Zaragoza. La enorme cantidad de heridos provocada por los Sitios obligó a reorganizar los espacios sanitarios de la ciudad.
Uno de los edificios que adquirió entonces especial importancia fue la Casa de Misericordia, actual Edificio Pignatelli y sede del Gobierno de Aragón. Sus dependencias funcionaron como hospital militar y fueron utilizadas por diferentes ejércitos a medida que cambiaba el control de la ciudad.
Durante el conflicto, el edificio pasó de atender a militares españoles a ser utilizado por las tropas napoleónicas tras la ocupación francesa de Zaragoza.
Después de la liberación de Zaragoza en 1813, la organización de la asistencia sanitaria militar volvió a modificarse. Durante algunos años continuaron utilizándose las instalaciones de la Misericordia, pero en 1817 el Ejército se trasladó a diferentes dependencias del convento de San Ildefonso.
Aquel establecimiento, situado junto a la actual iglesia de Santiago el Mayor, constituye uno de los antecedentes más directos del Hospital Militar contemporáneo. Allí se consolidó progresivamente una atención sanitaria militar más profesionalizada y estable.
El hospital de San Ildefonso fue modernizándose y permaneció vinculado durante décadas a la asistencia de los miembros del Ejército.
La Guerra Civil española volvió a multiplicar las necesidades sanitarias de Zaragoza. El hospital existente no tenía capacidad suficiente para atender el elevado número de heridos procedentes del frente, por lo que fue necesario habilitar numerosos establecimientos sanitarios provisionales.
En 1938 llegaron a funcionar en Zaragoza más de una treintena de hospitales de emergencia destinados a responder a las necesidades derivadas del conflicto.
La larga etapa del hospital de San Ildefonso terminó con la construcción de unas nuevas instalaciones en otra zona de la ciudad. El Hospital Militar de Zaragoza actual fue inaugurado en 1958 en Vía Ibérica, dentro de un área urbana que por entonces presentaba un aspecto muy diferente al actual.
El antiguo hospital situado junto a San Ildefonso fue posteriormente derribado, cerrando una etapa que se había prolongado durante más de un siglo.
Desde su inauguración, el nuevo edificio ha continuado desarrollando funciones sanitarias vinculadas al Ministerio de Defensa, adaptándose progresivamente a las necesidades médicas contemporáneas.
Más de medio siglo después de su apertura, el hospital de Vía Ibérica es el resultado de una trayectoria mucho más extensa: desde aquellas primeras unidades organizadas para atender soldados en el siglo XVI hasta un centro sanitario moderno que constituye una singularidad dentro del panorama hospitalario español.
Dirección: Vía Ibérica, 1, muy cerca de La Romareda y del Hospital Universitario Miguel Servet
