La iglesia junto con algunos restos del antiguo colegio son los únicos vestigios de la fundación original de los Escolapios, establecidos en Zaragoza desde 1733.

El edificio fue proyectado por el arquitecto Francisco Velasco. Su fachada de ladrillo está dividida en tres cuerpos horizontales y tres calles verticales, con un remate de ritmos quebrados en la parte superior y flanqueado por dos torres que se adelantan a la fachada. A los lados la puerta, en arco mixtilíneo, se encuentran dentro de hornacinas las esculturas de Santo Tomás de Villanueva y de San Agustín, en un estilo rococó.

En el segundo cuerpo, sobre la puerta, se sitúa Santo Tomás de Aquino, representado como doctor angélico, a quien está dedicada la iglesia.

El templo tiene forma de cruz latina de una sola nave, con crucero y ábside poco pronunciado y un magnífico retablo en el altar mayor. El interior es de medianas dimensiones respondiendo así a las normas dadas por San José de Calasanz sobre la idoneidad de iglesias recogidas y pequeñas para su Orden.

La primera piedra fue colocada el 7 de marzo de 1736, concluyéndose la fábrica con su inauguración el 19 de febrero de 1740.

Dirección: Avenida de César Augusto, 41 ,Zaragoza