Hay locales que otorgan carácter al barrio y la Tasca del Ebro es uno de ellos.
Como un coágulo de autenticidad resistiéndose a ser disuelto, la Tasca del Ebro engulle al recién llegado sin preliminares y lo incrusta repentinamente en una gruta tabernera atemporal donde la dimensión espacio-tiempo discurre en otra frecuencia de onda desde hace ya muchos años.
Este pequeño espacio es un potente concentrado de todos los ingredientes que todavía hacen de la Almozara más abisal un enclave singular en la geografía oculta de Zaragoza. Es uno de los bares con más personalidad y magia del barrio.
Abuelos, matrimonios y grupitos de jóvenes comentan el día rodeados de quintos.
Porque aquí los quintos van que vuelan. Y también las copas de vino working class, a precios de calle, la especialidad de la casa.
Y acompañan la bebida con embutidos y quesos, anchoas, guardias civiles, montaditos de cecina, croquetas o algún otro plato más elaborado. Se nota que quien lo regenta es del morro fino.
Las auténticas crónicas del barrio se escuchan en templos como La Tasca del Ebro: uníos al culto.
Dirección: Avenida La Almozara nº 16, junto a la Plaza Europa