La Ultramarina es una trinchera donde refugiarse a cualquier hora del día. Un espacio que combina la baldosa blanca de toda la vida con ladrillos a la vista. Este choque estético entre pasado y presente funciona y genera la atmósfera casual perfecta para engullir sus platillos, raciones, bocadillos y postres.

Cada tapa es un diamante comestible: unas croquetas de gambas al ajillo pecaminosas, unas alcachofas de Tudela confitadas con jamón ibérico, unos huevos rotos con salsa de chipirón y boletus que se comen con los ojos, un cazón de adobo que se volatiliza en segundos, una ensalada de bacalao ahumado sobre fondo de tomate rallado y paté de olivas negras que hace llorar…

Y lo acompañan con la priba adecuada: destilados, cañas, vermuts y una bodega de vinos impecable.

Tapas y vinos de la La Ultramarina

Sin hacer experimentos extraños, pero con creatividad, preparan cocina buena de toda la vida, muy bien hecha. Sólo necesitaréis tener ganas de probar cosas buenas.

A disfrutar de la vida, diantre: lugares como La Ultramarina están hechos para ello.

Dirección: Calle Roger de Flor, 1
Teléfono: 615 336 014
Sitio web: http://tascalaultramarina.es/