Ángel Sanz Briz fue un diplomático español que salvó a miles de judíos en la Segunda Guerra Mundial. Apodado el ‘Ángel de Budapest’, sus improvisadas acciones heroicas en 1944 evitaron que más de 5.000 judíos húngaros fueran deportados a Auschwitz.

Se le conoce popularmente como el ‘Schindler español‘ y, aunque su caso no sea tan famoso, se calcula que hoy viven más de 50.000 descendientes de las personas que salvó.

En 1942, con 32 años, el zaragozano Ángel Sanz Briz fue destinado a Budapest como primer secretario de la embajada española. Ante la invasión nazi del 19 de marzo de 1944 -apodada Operación Margarethe-, el régimen de Franco retiró al embajador dejando al joven aragonés al frente de la legación en un momento de ingente turbulencia.

La identificación diplomática de Ángel Sanz Briz, emitida en 1942.

La identificación diplomática de Ángel Sanz Briz, emitida en 1942 (Foto: Centro Sefarad)

Después de la invasión, el principal organizador del Holocausto de las SS, Adolf Eichmann, se mudó a Budapest con un plan para eliminar a aproximadamente un millón de judíos de Hungría en un tiempo récord.

En cuestión de semanas, las SS deportaron a más de 400.000 judíos a Auschwitz.

Sanz Briz presenció las atrocidades a las cuales los nazis sometían a la comunidad judía húngara e inmediatamente informó a Madrid pidiendo instrucciones de cómo proceder.

La respuesta fue no responder. Que también es un tipo de respuesta.

Entonces decidió con mucha valentía hacer los máximos esfuerzos para salvar al mayor número posible de judíos.

Expidió 200 pasaportes en base a una ley española de 1924, que había quedado sin efecto hace muchos años, y que tenía como objetivo a los judíos sefardíes. Esto, a pesar de que la mayoría de la comunidad judía de Hungría no era de origen español.

Se las arregló –mediante series de letras y números y sin superar el número autorizado–, para otorgar pasaportes colectivos, salvoconductos y cartas de protección a familias enteras.

Logré que el gobierno húngaro autorizara la protección por parte de España de 200 judíos sefardíes. Luego convertí esas 200 unidades en 200 familias, y esas 200 familias se multiplicaron indefinidamente mediante el simple procedimiento de no darle salvoconducto a los judíos en grupos que superaran los 200‘, escribió Sanz Briz en su informe para el gobierno español desde Berna, en diciembre de 1944.

El recuento final -meticulosamente registrado por Sanz Briz- muestra que otorgó 232 pasaportes provisionales a 352 personas, 1.898 cartas de protección y 15 pasaportes ordinarios emitidos a 45 judíos sefardíes.

Documento de protección emitido en Budapest por Ángel Sanz-Briz

Documento de protección emitido en Budapest por Ángel Sanz Briz (Foto: Centro israelí conmemorativo del Holocausto “Yad Vashem”)

Sin permiso de España pero en su nombre, alquiló 11 edificios para dar refugio a las miles de personas que había colocado bajo protección de España. Al ser edificios anexos a la embajada española, con inmunidad diplomática, los nazis no podían entrar.

Sanz Briz se enfrentó a los peligros de las patrullas nazis y húngaras de la fascista Cruz Flecha, así como a los bombardeos aliados, para proteger a los judíos en peligro.

Asimismo instó al representante de la Cruz Roja Internacional a que colocara letreros españoles en hospitales, orfanatos y clínicas de maternidad, para proteger a los judíos que se encontraban allí.

Gracias a su heroica labor humanitaria salvó a más de 5.200 judíos del Holocausto expediendo pasaportes y salvoconductos con el sello del gobierno español que les permitieron salir del país y esquivar la industria de exterminio de masas nazi.

Sanz Briz salió de Budapest en noviembre de 1944, por orden de sus superiores en Madrid, que temían sufrir represalias por parte del ejército soviético que se aproximaba, debido a la ayuda de España a los alemanes en el frente oriental.

Una vez terminada la guerra, continuó su carrera diplomática como cónsul en diversas ciudades y más tarde fue embajador en Guatemala, Holanda, Bélgica, Estados Unidos y la República Popular China. Falleció en 1980 en Roma.

En 1966 el centro israelí conmemorativo del Holocausto ‘Yad Vashem’ le otorgó el título de ‘Justo entre las Naciones’ y también autorizó la plantación de un árbol en su honor en el Monte del Recuerdo de Jerusalén.

En 1998 España celebró tardíamente a Sanz Briz, con estos sellos de 35 pesetas

En 1998 España celebró tardíamente a Sanz Briz, con estos sellos de 35 pesetas (Foto: Centro Sefarad)

El Gobierno de Hungría (el mismo contra el que 50 años atrás había tenido que litigar Sanz Briz) le concedió en 1994 la Cruz de la Orden del Mérito de la República Húngara.

En Budapest tiene una calle dedicada (al norte de la ciudad) con un monumento, hay un mural pintado en un edificio en el centro (un graffiti del artista español Okuda San Miguel, inaugurado en 2016) y además es recordado con una placa en la Gran Sinagoga.

Zaragoza, su ciudad natal, le nombró hijo adoptivo en 1997 y le dedicó una plaza y un pequeño monumento frente al Pabellón Príncipe Felipe.

Dirección: Plaza Ángel Sanz Briz, frente del Pabellón Príncipe Felipe