El Cementerio de Torrero está repleto de rincones bucólicos, algunos de ellos olvidados, donde el silencio y la paz dibujan otra mirada de la vida. Recorrerlo permite dar un interesante y emotivo paseo, rodeado de arte funerario y lleno de anécdotas históricas, de la mano de los antepasados de la ciudad.

Merece la pena caminar por las solitarias calles flanqueadas por filas de nichos dispuestos en pisos, donde yacen una familia al lado de otra, como mudos y silenciosos vecinos.

Desde que se inauguró en 1834, el Cementerio de Torrero ha sido el lugar escogido por gran parte de los zaragozanos para descansar en la vida eterna. La diversidad de gente enterrada y de tipologías de entierro es sorprendente, y un reflejo de la ciudad.

Tumba de la Familia Aladrén en el Cementerio de Torrero

Tumba de la Familia Aladrén en el Cementerio de Torrero (Foto: Turol Jones, un artista de… bajo lic. CC BY 2.0)

Hay filas de nichos y tumbas sencillas, entierros en la tierra y espacio para las cenizas. Y también arcos-cuevas, panteones y un montón de torres funerarias monumentales, de estilo neogótico, neoclásico, barroco y modernista, donde descansan familias burguesas con nombres conocidos.

Entre los ilustres enterrados está Joaquín Costa, el mayor representante del movimiento intelectual conocido como regeneracionismo, los catedráticos Bruno Solano y Cosme Blasco y Val, el periodista Mariano de Cavia, el diplomático Ángel Sanz Briz, el tenor Miguel Fleta o la pianista Pilar Bayona.

Espacio para el recuerdo dedicado al diplomático zaragozano Ángel Sanz Briz en el Cementerio de Torrero de Zaragoza

Espacio para el recuerdo dedicado al diplomático zaragozano Ángel Sanz Briz en el Cementerio de Torrero

Cerca de la entrada principal se encuentra el Cementerio Alemán de Torrero. Tiene alrededor de 60 lápidas de familias con ascendencia alemana. Se inauguró oficialmente el 6 de noviembre de 1941, y esconde algunos secretos como la existencia de una tumba con fecha de 1863 (74 años antes de la inauguración del propio cementerio), o que en su día estuviera dividido en dos zonas, católica y protestante.

Cementerio Alemán de Torrero

Cementerio Alemán de Torrero

La historia de la emigración alemana en Zaragoza es una de las grandes olvidadas. Los alemanes del Camerún se hicieron muy populares en la España de principios del siglo XX. Formaban un grupo de refugiados procedentes de la colonia germana de Camerún, que fue invadida por los ejércitos aliados durante la I Guerra Mundial.

Unos 800 alemanes huyeron a la Guinea Española y fueron trasladados a la Península en mayo de 1916. la mayoría, cerca de 400, se instaló en Zaragoza.

Esta comunidad alemana se integró rápidamente y dejó huellas en la ciudad que llegan hasta nuestros días, como el famoso Tinte de los Alemanes, la fábrica de cervezas La Zaragozana o el Colegio Alemán.

Durante los domingos de los meses de julio, agosto y septiembre puedes conocer su naturaleza con rutas organizadas por el Ayuntamiento de Zaragoza, aunque si prefieres dar un paseo a tu aire, encontrarás la información sobre la flora, la fauna y la geología del cementerio en su página web.