En la Plaza de San Felipe hay una escultura muy particular. Se realizó para la remodelación de la Plaza de San Felipe y en memoria de la Torre Nueva. No destaca por su monumentalidad, ni por representar a un personaje ilustre. Se trata de un muchacho anónimo sentado en el suelo de la plaza.

La figura parece mirar donde estaba en su día la Torre Nueva, situándose la mirada en la altura máxima de la torre. El muchacho contempla la altura vacía, nuestro pasado cercenado. Admira la Torre Nueva, que allí existió durante casi cuatro siglos.

Dirección: Plaza de San Felipe