El Puente de América es un puente de principios del siglo XX que une las dos márgenes del Canal Imperial de Aragón en Zaragoza, en concreto el paseo de Cuéllar con la avenida de América.

Vino a reemplazar a uno anterior de piedra, construido en 1815 por el regimiento de infantería el Real de América, de donde procede su nombre.

Hay numerosas noticias sobre el mal estado del primitivo puente en las últimas décadas del siglo XIX por lo que se pensó en su sustitución.

El Puente de América primitivo en el año 1880. A la izquierda, la monumental entrada al dique de carena del proyectado puerto de Miraflores, y algunas embarcaciones. A la derecha, la “Playa de Torrero” como lugar de paseo, encuentro, y festejo ciudadano.

Pero fueron las necesidades de tráfico las que en 1901 hacen que el Ayuntamiento de Zaragoza se plantee la necesidad de un nuevo puente. Proyectado por el ingeniero del Canal José Mª Royo Villanova, encargándose el arquitecto municipal Ricardo Magdalena de la elegante decoración.

El nuevo puento eliminaba el gálibo para embarcaciones, con lo que la navegación del Canal quedaba definitivamente bloqueada en este punto.

Se iniciaban las obras en 1902 y tras superar problemas económicos y diferencias entre las administraciones, el puente se inauguraba el 11 de octubre de 1903.

Las barandillas modernistas fueron ejecutadas por el rejero José González. Con unas dimensiones de 9 m. de calzada, aceras de 1,60 m y una longitud de 25 m, destacan en él las elegantes decoraciones de cuidado diseño y las barandillas y candelabros, de estética modernista y excelente trabajo de fundición.

A unos pocos metros y en el año 2014 fue instalado un memorial del Bronce de Botorrita que explica bastante bien este conflicto de aguas acaecido hace unos XXI siglos entre las ciudades de Zaragoza y Alagón.