En pleno Paseo de Sagasta se encuentra uno de esos edificios que ayudan a entender la transformación urbana de Zaragoza a comienzos del siglo XX. Situado en el número 21, en la esquina con la calle La Paz, fue proyectado en 1904 por el arquitecto José de Yarza Echenique como edificio de viviendas para Francisco Escudero.
La construcción nació con una estética modernista, aunque su imagen actual responde también a una importante reforma posterior que modificó parte de su apariencia original. Años después de su construcción, Francisco Escudero y su hermano Julián encargaron al arquitecto Manuel Martínez de Ubago varias intervenciones en esta finca y en los inmuebles contiguos, entre ellas la elevación de una planta y la redecoración completa de las fachadas.
José de Yarza Echenique nació en Zaragoza en 1876 y obtuvo el título de arquitecto en Barcelona en 1901. A lo largo de su trayectoria desarrolló diferentes proyectos en la capital aragonesa y llegó a ejercer como arquitecto municipal de Zaragoza entre 1911 y 1920.
Entre sus obras figuran distintas viviendas construidas en Zaragoza durante los primeros años del siglo XX, muchas de ellas vinculadas al desarrollo de la arquitectura modernista de la ciudad. Entre ellas se encuentra la casa de Francisco Escudero del Paseo de Sagasta, proyectada en abril de 1904.
El edificio ocupa una amplia parcela rectangular con fachada a dos calles, resolviendo la esquina mediante un característico chaflán curvo.
Cuenta con seis plantas y semisótano. Las fachadas están revocadas simulando un despiece de sillares y se organizan mediante una sucesión de vanos, balcones y miradores. Uno de los elementos más llamativos es el mirador de hierro y cristal situado en el chaflán, acompañado por otro en la fachada principal.

La decoración exterior es especialmente abundante. Molduras, guirnaldas, balaustradas, ménsulas, jarrones y grandes columnas recorren la fachada y le otorgan un marcado carácter monumental.
También destacan las rejerías de balcones y ventanas con formas vegetales de inspiración modernista, uno de los elementos que recuerdan la estética original del inmueble.
Aunque el proyecto original de José de Yarza tenía un carácter modernista, la reforma llevada a cabo posteriormente por Manuel Martínez de Ubago modificó de manera importante la imagen del edificio.
La intervención incluyó la ampliación en altura y una nueva decoración de las fachadas, introduciendo una estética más cercana al eclecticismo decorativista de inspiración clasicista, habitual en las viviendas de la alta burguesía de aquellos años.
El resultado es un edificio en el que conviven referencias modernistas con elementos de carácter más clásico, reflejando la evolución de los gustos arquitectónicos de Zaragoza durante las primeras décadas del siglo XX.
El edificio de Sagasta 21 forma parte del patrimonio arquitectónico protegido de Zaragoza y mantiene elementos de especial interés como sus fachadas, la caja de escaleras, las cerrajerías y distintas decoraciones.
Su presencia ayuda a entender la importancia que tuvo el Paseo de Sagasta como una de las principales zonas de expansión residencial de la burguesía zaragozana de comienzos del siglo XX.
Más de cien años después de su construcción, el inmueble sigue siendo uno de los ejemplos más interesantes de esa etapa en la que modernismo, eclecticismo y clasicismo convivieron en la arquitectura de Zaragoza.
Dirección: Paseo Sagasta 21, Zaragoza

