A pocos metros de uno de los mejores bares para comer este plato típico, El Calamar Bravo, se encuentra otro rival a la altura.

Una de las freidurías más castizas de Zaragoza, La Mejillonera es famosa por sus bocatas de calamares y sus raciones de mejillones y de patatas bravas.

Situado junto al Paseo de la Independencia y la Plaza de Salamero, es el lugar perfecto para hacer un descanso mientras se visita el centro de la ciudad.

Pared alicatada, luz cegadora, espejos coloreados de raciones, camareros cantando el pedido y montañas de calamares ya rebozados aguardando el aceite hirviendo.

Aquí, a pesar de que una larguísima barra metálica que atraviesa el espacio (dos entradas), lo complicado es hacerse un hueco.

No es un local muy espacioso, cuenta con pocas sillas y mesas, lo mejor es tapear directamente en la barra, desde donde puedes ver cómo fríen los pedidos.

No importa el día, el público siempre será de lo más heterogéneo.

Un espléndido lugar para empacharse de tradición maña.

Dirección: Calle Cinco de Marzo, 3
Teléfono: 976 232 654