La Pasarela del Voluntariado es una pasarela peatonal que conecta los barrios zaragozanos de La Almozara y el Actur. Es uno de los legados que dejó la Exposición Internacional que se celebró en la capital aragonesa en 2008.

La pasarela, como el meandro, también tiene forma curva. Es como si la corriente del río o el característico cierzo que sopla en la capital aragonesa le hubieran moldeado.

Fue proyectada por Javier Manterola Armisén, reconocido proyectista de este tipo de infraestructuras y dirigió su ejecución Javier Monclús Fraga, cuya trayectoria profesional incluye una intensa labor docente. Su construcción se llevó a cabo entre 2006 y 2008.

Pasarela del Voluntariado

La Pasarela del Voluntariado es uno de los mejores exponentes de estructura metálica atirantada de la ingeniería de puentes actual, tanto a nivel nacional, como internacional, que destaca por su esbeltez, y por su atrevida estructura.

Se trata de un diseño de originalidad absoluta, de tablero de trazado curvo, soportado por tirantes metálicos anclados a un mástil central inclinado. Su aportación al paisaje del río Ebro supone la inclusión de una nueva imagen de la ciudad actual, y símbolo de la muestra internacional.

Se trata de una pasarela metálica de planta curva de 230 m de radio en una longitud de 188 m y un tramo recto de 47 m, atirantada desde un mástil central inclinado de 77.75 m de altura. De este mástil cuelgan dos vanos de 141.00 m y 94.00 m de luz, anclados horizontalmente a los estribos extremos. La anchura total de la pasarela es de 4.5 m de los cuales 4.2 m son útiles.

La estructura arranca del margen derecho del río Ebro, a la altura de la calle Sierra Vícor (al lado del IES Luis Buñuel), en la Almozara y acaba en un extremo del meandro de Ranillas, junto a la calle Clara Campoamor, en el Actur.