
La mansión de los Morata pasó por enlace matrimonial a los Condes de Perelada en el siglo XVIII, quienes la cedieron en 1725 al monarca como residencia real, y a partir de entonces fue utilizada por los Capitanes Generales Presidentes de la Real Audiencia.
En este edificio fue proclamado el 25 de mayo de 1808 Gobernador de Zaragoza y Capitán General de Aragón José Palafox. Entre 1809 y 1813, durante la ocupación francesa, el palacio fue utilizado por el mariscal Jean Lannes como residencia y jefatura militar.
En la actualidad, el palacio funciona como sede del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, por lo que su interior no es visitable como destino turístico. Sin embargo, entre semana es posible asomarse al gran patio con columnas desde la entrada, mientras que los festivos son ideales para observar con detalle la fachada y la monumental portada.

El palacio fue levantado entre 1551 y 1553, con la participación de numerosos arquitectos, maestros de obra y canteros. La fachada exterior, de proporciones monumentales, está flanqueada por torres que diferenciaban la residencia del virrey del resto de edificaciones, y está construida en ladrillo y piedra, con tres pisos.
El piso bajo, realizado en piedra sillar obtenida en parte de la muralla romana, destaca por la portada ideada por Guillaume de Brimbez. Los elementos más llamativos son los dos gigantes esculpidos que flanquean la puerta, tradicionalmente identificados con Hércules y Teseo. Otras interpretaciones sugieren que podrían representar a Hércules y Gerión, o incluso “salvajes” con tocados de plumas que se han perdido con el tiempo. Sea cual sea su identidad, simbolizan el poder y la posición del propietario del palacio.

Sobre las cabezas de los gigantes se encuentran capiteles que sostienen un friso figurado con escenas inspiradas en el Triunfo de César de Andrea Mantegna, una referencia cultural y política que reflejaba la ambición de los gobernantes del siglo XVI por emular a los héroes de la Antigüedad. En el tímpano central se representa a Helios, el dios del sol, flanqueado por Aurora y el Ocaso. Además, las enjutas sobre el arco muestran cabezas que probablemente representen a grandes hombres de la Antigüedad, símbolos de Razón y Virtud.

Las dos plantas superiores se realizaron en ladrillo. La planta noble se articula mediante cinco balcones rectangulares volados y una serie de arcos ciegos. El piso superior presenta una galería corrida de arcos de medio punto rematada por un gran alero. El interior se organiza en torno a un patio cuadrado de dos pisos, animado con un zócalo de azulejos, y conserva en tres estancias las techumbres de madera de estilo renacentista.

La imponente fachada, los torreones y la portada decorada recuerdan el poderío de Pedro Martínez de Luna, así como la riqueza y dinamismo de la Zaragoza del siglo XVI, en plena efervescencia comercial y expansión urbana.
Dirección: Coso 1, Zaragoza

