El foro era el centro económico, social, religioso y político de la ciudad romana. Y en la colonia de Caesar Augusta (ciudad romana que da a Zaragoza su nombre) también había uno. Concretamente, estaba situado en la actual plaza de La Seo. Y sus restos están musealizados en el Museo del Foro.
Este museo nos ofrece una visión de la vida cotidiana de Caesar Augusta. El foro de Zaragoza era muy especial, ya que no se encontraba en el cruce de las dos vías principales de la ciudad (el cardo y el decumano), como era característico urbanismo romano, sino muy cerca del río Ebro.
Esto se debe a la importancia que este río tenía para los habitantes, ya que a través del Puerto Fluvial llegaban y salían mercancías. Como la zona cercana al Ebro estaba llena de vida y ajetreo, los romanos decidieron desplazar el foro allí, combinando las actividades comerciales con las sociales y las políticas.



El Foro de Caesaraugusta tenía unas dimensiones monumentales, con una superficie de 23.825 metros cuadrados, un espacio que hoy ocuparía la plaza de La Seo, el Palacio Arzobispal, la Casa de la Iglesia, la plaza de San Bruno, las calles de San Valero, Cuéllar y del Cisne, y gran parte de la calle de Pabostría. Esta extensión lo convertía en el verdadero corazón de la ciudad romana, donde se concentraban las funciones políticas, administrativas, religiosas y económicas de Caesar Augusta.
Dentro de este espacio se encontraban los principales edificios de la colonia: el Templo, ubicado en lo que hoy es la Seo; la Curia, en un edificio al sureste del complejo; y la Basílica, cuya ubicación correspondía con la Casa de la Iglesia y el Palacio Arzobispal. Además, el foro albergaba diversos locales comerciales, el archivo de la ciudad, la Ceca, donde se acuñaba la moneda, y un espacio destinado al culto imperial, que aún no ha sido descubierto arqueológicamente. También se hallaban conjuntos escultóricos, entre ellos la estatua ecuestre de Tiberio, que se erguía a cielo abierto en la plaza central, y otros elementos que completaban la monumentalidad y la importancia simbólica del foro dentro de la ciudad.
En conjunto, estas dimensiones y la distribución de sus edificios muestran cómo el Foro de Caesaraugusta era no solo un lugar de paso o de comercio, sino el centro de la vida política, social y religiosa de la ciudad, integrando todas las funciones esenciales de la colonia romana en un único espacio monumental.


Situado bajo la actual Seo, el Templo del Foro de Caesaraugusta estaba dedicado a la Pietas Augusta –Piedad de Augusto- y era un templo hexástilo (de seis columnas en el frente) con columnas de orden corintio, con tres gradas de acceso al podium, con las bases áticas y un frontón sencillo.
La pietas implicaba pureza y espíritu religioso, y bajo esta vocación se honraba de forma más o menos velada a Livia, esposa de Augusto, y madre de Tiberio.

En el lado sur del Foro, en torno a la actual Calle San Valero, se encontraba la Curia. Este edificio tenía planta rectangular y ábside, y estaba flanqueado por dos salas de gran tamaño en las que se reunían los miembros del Concejo Municipal (en latín Ordo Decurionis), el senado local compuesto por ciudadanos de elevada posición económica y social.
La Basílica, situada en el solar que hoy ocupan la Casa de la Iglesia y el Palacio Arzobispal, era el edificio en el que se realizaban transacciones comerciales. El lado del edificio que se abría al cardo (actual calle Don Jaime), fue dotado de un amplio porche con locales destinados a la actividad comercial.
Junto al Templo, la Curia y la Basílica estaban la Ceca (el lugar en el que se acuñaba la moneda), el archivo de la ciudad, las tabernas, locales dedicados a usos comerciales, y otros edificios relacionados con la administración.

En el Foro también había distintos conjuntos escultóricos, como una estatua ecuestre de Tiberio, y una fuente central, a la que llegaba el agua mediante una tubería de plomo.

El Museo del Foro de Caesaraugusta está ubicado bajo el suelo de la actual plaza de La Seo, oculto a los ojos del turista por un enorme y llamativo cubo de placas de ónice iraní.


Los restos arqueológicos que se han conservado pertenecen al mercado de la época del emperador Augusto y al Foro de la ciudad, construído en la época de Tiberio. Fueron descubiertos por casualidad en 1988 durante la remodelación de la Plaza de La Seo.

Inaugurado en 1995, el museo tiene como fin interpretar estos restos conservados en su emplazamiento original y poner a disposición del visitante la máxima información posible sobre ellos.
El museo tiene dos plantas o niveles visitables. En el primer nivel se encuentran los restos arqueológicos conservados del mercado y foro de Caesaraugusta. En el segundo nivel, mediante audiovisuales y maquetas, el visitante se transporta en el tiempo al mercado de Caesaraugusta.
Entre los restos arquitectónicos más antiguos se conservan vestigios de un área comercial y tuberías de la traída de agua potable y muros de tiendas de la época del emperador Augusto.


De época de Tiberio se pueden encontrar restos del foro de la ciudad con las cimentaciones de una parte del pórtico, sus locales anexos y los canales para recoger el agua de lluvia.
Durante tu visita al Foro también podrás visitar el interior de la gran cloaca. Servía para la evacuación de las aguas residuales de la ciudad transportándolas hasta el río Ebro. Por aquí circulaba el agua que vertían de las termas (tanto públicas como privadas), de las fuentes, limpieza o riego de jardines y huertas.


Se exponen además piezas de uso cotidiano en época romana, halladas en las excavaciones de la plaza de la Seo, junto a dibujos explicativos que recrean sus usos.
Otros restos romanos importantes pueden verse en los museos de las Termas Públicas, Puerto Fluvial y Teatro de Caesaraugusta.

Dirección: Plaza de La Seo, 2 (se accede desde el cubo de placas de ónice situado en dicha plaza)
Teléfono: 976 721 721
Horarios: De martes a sábado, de 10 a 14 y de 17 a 21 h. Domingo, de 10 a 14:30 h. Lunes, cerrado.

