Junto a la Muralla Romana y el Torreón de la Zuda, se encuentra la estatua de César Augusto, el fundador de la ciudad.

Hace más de dos mil años, a finales del siglo I a.C., César Augusto acudió a la península ibérica con motivo de las guerras cántabras, y tras su victoria decidió reorganizar las provincias de la Hispania romana.

Augusto fundó así varias ciudades que fueron bautizadas en su honor. Una de ellas fue Caesaraugusta, la Zaragoza romana, erigida por orden de César Augusto para acoger a los soldados de las guerras cántabras, veteranos de las legiones III Macedónica, VI Victrix y X Gemina.

Es posible que hayáis visto otras esculturas de Augusto iguales en otras ciudades españolas (Mérida, Gijón, Astorga…), ya que la de Zaragoza, al igual que la de las otras ciudades es una réplica en bronce de la original, que se encuentra en los Museos Vaticanos de Roma.

La escultura original apareció en Roma en 1863, cuando se excavaba un palacio que había pertenecido a la esposa de Augusto, en los alrededores de una zona conocida como Prima Porta.

La réplica que podemos ver al lado de las murallas romanas de Zaragoza fue un regalo de Mussolini, hecho en el año 1940 a la ciudad para celebrar el origen romano de la capital aragonesa.

En la parte posterior de la peana lleva incisa en el bronce la siguiente inscripción en letras mayúsculas: FOND. ART-LAGANA / NAPOLI-ROMA / A. XVIII E. F.

En la parte posterior de la peana lleva incisa en el bronce la siguiente inscripción en letras mayúsculas: FOND. ART-LAGANA / NAPOLI-ROMA / A. XVIII E. F.

El bronce nos muestra al emperador en trance de arengar a las tropas, descalzo, con traje militar de gala, túnica, coraza y paludamentum, la capa encarnada recogida en el antebrazo izquierdo.

Sus materiales no son precisamente nobles (parece bronce pero no) porque durante la Segunda Guerra Mundial las aleaciones de cobre y estaño eran muy deseadas por lo que se debió recurrir a la fundición con plomo (metal de menor valor) para confeccionar el regalo.

La escultura del fundador de la ciudad se situó en la plaza de Basilio Paraíso en 1940, y allí estuvo hasta 1950, cuando la plaza fue reformada.

La escultura del fundador de la ciudad se situó en la plaza de Basilio Paraíso en 1940, y allí estuvo hasta 1950, cuando la plaza fue reformada. Foto: Archivo Municipal de Zaragoza

La escultura del fundador de la ciudad se situó en la plaza de Basilio Paraíso en 1940, y allí estuvo hasta 1950, cuando la plaza fue reformada. Foto: Archivo Municipal de Zaragoza

De allí, fue trasladada hasta el Ayuntamiento de Zaragoza. Después, se colocó junto a la muralla romana, antes de ser devuelta a la plaza de Paraíso de nuevo.

La escultura de César Augusto, sobre un pedestal junto a las murallas romanas Archivo Municipal de Zaragoza

La escultura de César Augusto, sobre un pedestal junto a las murallas romanas. Foto: Archivo Municipal de Zaragoza

Y desde finales de los años 80, está vigilante junto a la muralla romana. Primero, integrada en una pequeña fuente junto a una ranita, y desde la reforma de la zona por el paso del tranvía, en solitario sobre un pedestal de piedra de Calatorao.

 Exposición fotográfica sobre la historia del Mercado Central junto a la estatua de César Augusto

Exposición fotográfica sobre la historia del Mercado Central junto a la estatua de César Augusto

En el interior de la Casa Consistorial se encuentra otra réplica a menor tamaño de la estatua, que realizó en 1976 el escultor Paco Rallo. El mismo de obras que todos conocemos como los Leones del Puente de Piedra o las esculturas de las Musas que coronan la fachada del Teatro Principal.

Dirección: Avenida de César Augusto 112, junto a las Murallas Romanas y a un paso del Mercado Central

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