La imprenta Blasco se fundaba en Zaragoza en 1880 abriendo sus talleres en la calle Candalija. El establecimiento se trasladó en las primeras décadas del siglo XX a la plaza de San Felipe y, años después, se promovía la construcción de un nuevo edificio para este taller de artes gráficas en la vecina plaza del Ecce Homo.

El inmueble se edificaba de nueva planta, en dos fases. La primera, promovida por el propio Tomás Blasco en 1921, construyéndose el edificio proyectado por el arquitecto Teodoro Ríos en octubre de 1921.

La fachada por su composición, tratamiento y recursos ornamentales se integra dentro del eclecticismo un tanto retardatario con toque regionalistas (uso del ladrillo) y populistas (rejería de carácter tradicional, etc) y un marcado aire neogoticista en la planta baja, sobre todo.

La antigua Imprenta Blasco fue adquirida por el Ayuntamiento de Zaragoza en 2002, y se encontraba en lamentable estado de conservación. La techumbre y el patio interior estaban a punto de desplomarse.

Inmediatamente se hicieron obras de consolidación y se decidió hacer un esfuerzo no solo por rescatar lo que quedaba, sino también por incorporar otros elementos ajenos que pudieran darle más esplendor.

La rehabilitación se prolongó durante 18 años.

En la actualidad las cuatro plantas del edificio se destinan a uso residencial (viviendas municipales de alquiler).

Viviendas municipales en el edificio de la antigua imprenta Blasco

Viviendas municipales en el edificio de la antigua imprenta Blasco

El sótano y la planta baja están siendo recuperados como espacio museístico.

Dirección: Plaza Ecce Homo (entre la plaza de San Felipe y la Avenida César Augusto)