Teodoro Ríos Usón proyectó en 1977 para Ibercaja (entonces denominada Caja de Ahorros de Zaragoza, Aragón y Rioja) una nueva sede central en el número 2 de la plaza de Paraíso.

Inaugurado en 1980, el inmueble apostaba por la nueva arquitectura internacional asociada a las entidades financieras, los grandes volúmenes y las superficies acristaladas resueltas en muro cortina.

Vista del Edificio Ibercaja desde la Calle San Ignacio de Loyola

Vista del edificio Ibercaja desde la Calle San Ignacio de Loyola

El edificio Ibercaja visto desde el cruce del Paseo de la Constitución

El edificio Ibercaja visto desde el Paseo de la Constitución

La imagen corporativa se mantenía tan marcada y definida como lo fueran durante décadas las de los edificios historicistas, pero ahora con una intención mucho más cosmopolita y moderna.

El edificio respondió a la voluntad de lograr una estética pulida y limpia, de formas bien proporcionadas, que no incomodaran al usuario y que le hicieran sentirse en un espacio privilegiado y especial.

Con sus referencias al estilo internacional aportó un factor innovador y de renovación arquitectónica en la ciudad que tuvo múltiples ejemplos de continuidad durante las dos décadas siguientes.

Entorno del edificio Ibercaja en Zaragoza

Entorno del edificio Ibercaja

Edificio Ibercaja en Zaragoza

En el proyecto inicial, los dos cuerpos verticales del edificio tenían mayor altura y el conjunto se caracterizaba por una mayor esbeltez. Sin embargo, las limitaciones impuestas por el Ayuntamiento hicieron reducir la altura total que se redujo a 60 metros y, en consecuencia, el edificio adquirió unas proporciones más horizontales.

Pese a ello, el inmueble aprovecha bien su ubicación urbana, una de las más ricas en puntos de vista de la ciudad, en el encuentro entre los paseos de Sagasta y de la Constitución y en plena plaza de Basilio Paraíso.

De hecho, la sede de Ibercaja fue uno de los últimos elementos (junto a El Corte Inglés) que terminó por redefinir la centralidad urbana que se desplazaría hacia el sur, pasando de la Plaza de España a la Plaza de Paraíso.

En su interior se encuentra una de las obras maestras del renacimiento aragonés, el Patio de la Infanta.

El Patio de la Infanta de Zaragoza

Patio de la Infanta

La sede central de Ibercaja, cuenta con dos esculturas exentas (que no tiene contacto con ningún muro o pared) de Ángel Orensanz de planteamientos estilísticos similares. Una fue instalada en el hall principal recibiendo el título de Iron Screen y la otra a la salida del garage de esta entidad con el título Illinois.

escultura illinois angel orensanz en zaragoza

Escultura Illinois

Dirección: Calle San Ignacio de Loyola, 16