El Edificio Kasán es uno de los conjuntos residenciales más emblemáticos de Zaragoza y una construcción clave para entender el desarrollo del barrio del Actur. Levantado a comienzos de la década de 1970, fue uno de los primeros grandes complejos de viviendas de la margen izquierda del Ebro y marcó el inicio de una nueva etapa en la expansión urbanística de la ciudad.
Cuando se inauguró, el entorno era muy diferente al que conocemos hoy. El edificio se alzaba prácticamente en solitario, rodeado de campos de maíz y algodón, la carretera nacional y las vías del tren. Años después, aquel paisaje rural daría paso a uno de los barrios más dinámicos y poblados de Zaragoza.
La construcción del Kasán supuso un importante reto técnico. Su ubicación, en una zona próxima al río y especialmente expuesta a los vientos, obligó a emplear soluciones constructivas innovadoras para la época. Finalmente se optó por una estructura basada en muros continuos que recorren el edificio desde los cimientos hasta la azotea, aportando una gran estabilidad al conjunto.
Además, durante las obras se incorporaron métodos poco habituales en aquellos años, llegando incluso a utilizar maquinaria específica para fabricar bloques de hormigón directamente a pie de obra. Gracias a estas innovaciones, el complejo se convirtió en una referencia arquitectónica y despertó el interés tanto de especialistas como de la propia ciudadanía.

Con una superficie cercana a los mil metros cuadrados, el proyecto fue concebido alrededor de una gran plaza central pensada como espacio de convivencia para los vecinos. Este amplio espacio comunitario ha sido desde sus orígenes uno de los elementos más característicos del conjunto residencial.
Durante los primeros años del Actur, cuando el barrio todavía estaba dando sus primeros pasos, esta plaza acogió numerosas actividades vecinales y celebraciones populares. De hecho, fue escenario de algunas de las primeras fiestas organizadas en la zona, contribuyendo a crear un fuerte sentimiento de comunidad entre los residentes.
El complejo está formado por once edificios residenciales que destacaron en su momento por la ambición del proyecto. Su construcción formó parte de las actuaciones urbanísticas impulsadas en Zaragoza durante los años setenta para dar respuesta al crecimiento de la ciudad y sentó las bases del desarrollo posterior del Actur.
Otra de las características que hacen singular al Edificio Kasán es la presencia de una galería comercial en sus plantas bajas, un elemento poco habitual en Zaragoza que ha logrado mantenerse activo durante décadas y que continúa siendo un importante punto de encuentro para los vecinos.
Más de medio siglo después, la fisonomía del entorno ha cambiado por completo. La llegada del tranvía, la Escuela de Bellas Artes, el centro comercial Grancasa o las torres del World Trade Center han transformado la zona en uno de los lugares más demandados de Zaragoza. Lo que en su día fue un edificio rodeado de campos agrícolas se encuentra hoy en pleno corazón de uno de los barrios con más servicios, actividad y calidad de vida de la ciudad.
Actualmente, el Edificio Kasán continúa siendo un símbolo de los orígenes del Actur y una de las construcciones más reconocibles de la margen izquierda de Zaragoza. Su historia refleja la evolución de un barrio que pasó de ser una gran apuesta urbanística a convertirse en una de las zonas más consolidadas y valoradas de la capital aragones.
Dirección: En la manzana que conforma las calles María Zambrano, Valle de Broto y Valero Julián Ripol y Urbano

