Las primeras escaleras mecánicas de España se instalaron en Zaragoza. En concreto, en la sede que los almacenes Sepu (acrónimo de ‘Sociedad Española de Precios Únicos’) inauguraron en 1936 en la calle Torre Nueva.

Servían solo para subir, y sólo una planta, entre otras cosas, para ir a ver juguetes. Para bajar había otra escalera de mármol blanco.

Hasta mediados de los años 50 fueron las únicas escaleras mecánicas del país.

Aunque el Sepu ya no existe (echó la persiana en octubre del 2002), la escalera se ha conservado como elemento decorativo en el patio de vecinos del bloque de viviendas que ahora ocupa ese mismo solar.

La primera escalera mecánica del mundo la presentó su inventor, Jesse W. Reno, a finales del siglo XIX en Coney Island, un parque de atracciones neoyorquino.