En la plaza de San Pedro Nolasco de Zaragoza existe un monumento conmemorativo dedicado a los dos hermanos Argensola. Los hermanos Bartolomé y Lupercio de Argensola (Barbastro, Huesca), fueron destacados poetas e historiadores españoles del Siglo de Oro.

En el archivo municipal puede descubrirse que ya hubo un primer intento de erigir en Zaragoza un monumento conmemorativo a los escritores barbastrenses allá por 1918. Aquel proyecto germinal llevaba la firma del arquitecto José de Yarza Echenique y consistía en un obelisco de seis metros de altura, pero nunca se llegó a materializar.

En 1922 el Consistorio retomó de nuevo la iniciativa y encargó al escultor José Bueno la creación de un nuevo monumento. Cuentan que el acuerdo con el artista fue una suerte de ‘quid pro quo’, dado que el Ayuntamiento le había comprado una obra (la escultura ‘La tarde’), que finalmente no llegó a instalarse en la vía pública por tratarse de un desnudo femenino.

El autor exigió alguna compensación por ello y aceptó el encargo del monumento a los Argensola. José Bueno parece que aceptó de buen grado el acuerdo porque meses más tarde, como agradecimiento a la ciudad, donó la obra ‘Mujer dormida’, escultura que aún hoy puede verse en un cruce de la plaza de Basilio Paraíso.

El monumento consistía en una estatua sedente de una musa. A ambos lados de la figura había unos medallones con los retratos de los hermanos Argensola trabajados por el mismo artista. Este conjunto artístico fue colocado en la Plaza San Pedro Nolasco (entonces se llamaba de San Lorenzo) en 1923.

Víctima de diversos actos vandálicos y deteriorada por pasar sus horas muertas a la intemperie, la figura de la musa se cambió en 1991, cuando la plaza de San Pedro Nolasco fue objeto de una remodelación integral proyectada por el arquitecto Ricardo Usón.

Dirección: Plaza San Pedro Nolasco