Una fuente con una escultura y dos antiguas piezas de artillería conmemoran el lugar donde se encontraba el Reducto del Pilar, uno de los fortines más importantes de los Sitios de Zaragoza.

El invencible ejército napoleónico había sido incapaz de ocupar Zaragoza durante el primer Sitio (1808). La experiencia del asedio reveló que la zona de Santa Engracia y sus proximidades, era una de las más débiles para acceder a la ciudad, por lo que se fortaleció la defensa de cara a un previsible segundo ataque.

Palafox encomendó al Coronel de Ingenieros Antonio Sangenís el desarrollo de las defensas de Zaragoza, una ciudad llana y carente de fortificaciones naturales, consiguiendo significativas obras de campaña.

El perímetro defensivo de la ciudad se cerró con una nueva línea de murallas, el Arrabal se fortificó, se patrullaba el Ebro con cañoneras y dos fortificaciones exteriores protegían los puentes sobre el río Huerva, el convento de San José y el Reducto del Pilar.

El Reducto del Pilar obra de campaña cerrada y protegida por un gran foso excavado, que terminaba por ambos lados en el río Huerva y estaba unido por por trincheras con Santa Engracia. Defendido por unos 400 hombres y 8 piezas de artiellería, en su puerta rezaba un letrero: “Reducto de la Virgen del Pilar, inconquistable por tan sagrado nombrem ¡Zaragozanos, venced o morid por la Viergen del Pilar!”.

Tras varias semanas de asedio, con la fortaleza totalmente destruida, el coronel Domingo Larripa ordenó la retirada, dejando como obsequio una trampa explosiva y destruyendo la pasarela del Huerva, que estaba situada al lado del Paraninfo.

Tras la batalla los cañones fueron conservados en un almacén de la Aljafería y todavía serían utilizados en las Guerra Carlistas.

En 1909 se inauguró la Glorieta Sasera y se colocaron dos cañones junto a un obelisco en recuerdo del Reducto del Pilar, obra del arquitecto municipal Ricardo Magdalena.

El obelisco conmemorativo fue sustituido en 1963 por una escultura en bronce de Federico Amutio titulada “Por la Patria. 1808”. En el pedestal reza la siguiente inscripción: “Por la Patria 1808”; grabado en el pedestal de piedra: “Por la Virgen / del Pilar / vencer o morir /MDCCCVIII”.

En el año 1981, con la inauguración del Corte Inglés, se urbanizó la Glorieta y se colocó una fuente rodeando al monumento. Junto al conjunto escultórico se mantuvieron los dos cañones de época.

Desde entonces, los cañones del Corte Inglés se han convertido en uno de los puntos de encuentro típicos de los zaragozanos.

Dirección: Glorieta Sasera (frente al Corte Inglés del Paseo Sagasta)