El río principal de Zaragoza es el Ebro, que discurre sus 930 kilómetros a través de siete comunidades autónomas españolas. Pero debajo de los principales bulevares de Zaragoza, olvidado por la mayoría de la ciudadanía, también discurre otro río, un afluente del Ebro, el Huerva.

El río Huerva tiene una longitud de unos 128 km, nace en la Fuente de la Silla, cerca de la localidad de Fonfría, y desemboca en el río Ebro en el mismo casco urbano de Zaragoza.

puente rio huerva cubierto a su paso por zaragoza

El puente del Emperador Augusto (conocido popularmente como el Puente de los Gitanos)

El puente del Emperador Augusto (conocido popularmente como el Puente de los Gitanos)

Una parte del recorrido del Huerva a través de la ciudad transcurre oculto bajo tierra, ya que, en los años 20, cuando se proyectó el ensanche de Zaragoza, se decidió cubrir el río para facilitar la construcción de la Gran Vía y el Paseo de la Constitución.

En 2010, hubo que sustituir el cubrimiento de Gran Vía, descubriendo, para sorpresa de muchos zaragozanos, el río Huerva.

aves en el rio huerva de zaragoza

parque en el rio huerva de zaragoza

El plano de la ciudad de Zaragoza de 1866 muestra el contorno rectangular de la ciudad romana con el río Huerva fluyendo hacia el sur.

plano de zaragoza 1866

Plano de Zaragoza de 1866

Un poco más lejos de la ciudad se encuentra el Canal Imperial de Aragón, de finales del siglo XVIII, que corre paralelo al río Ebro.

En el zaragozano barrio de Casablanca, el Canal Imperial cruza el Huerva por un puente parecido al Pont Du Gard en Francia, donde una vía fluvial fluye sobre otra.

El Canal Imperial sobre el río Huerva

El Canal Imperial sobre el río Huerva

En la postal de arriba, vemos la cascada que canaliza el exceso de agua del canal hacia el Huerva. Este conjunto arquitectónico, conocido como “Ojo del Canal“, fue mandado construir, como el resto del canal, por Ramón Pignatelli.

La torre en lo alto de la cascada es la Almenara de Nuestra Señora del Pilar y los paseos que bordean el canal se llaman Infantes de España y Reyes de Aragón.

Hoy en día, esta imagen no es tan visible, debido a la espesa vegetación y a los edificios de viviendas construidos en paralelo al canal.

A principios del siglo XX, a medida que la ciudad crecía, las inundaciones y la contaminación dieron lugar a una ambiciosa campaña para domar el curso del Huerva y ocultarlo bajo grandes bulevares.

Obras de cubrimiento del río Huerva en 1925

Obras de cubrimiento del río Huerva en 1925

En la foto anterior del Archivo Histórico de Zaragoza, de 1925, vemos el cauce del Huerva siendo transformado en un canal que posteriormente sería cubierto.

La mayoría de los zaragozanos de esa época no consideraban el Huerva como un recurso ecológico o histórico, sino simplemente como un río inoportuno, una molestia para el desarrollo y modernización de la ciudad que debía ser ocultada.

La actuación permitió el ensanche de la ciudad y conseguir gran superficie de terreno urbano a precios baratos.

Sobre el curso del Huerva se diseñaron amplios espacios peatonales, como la Gran Vía o el Paseo de la Constitución.

La Gran Vía de Zaragoza

La Gran Vía de Zaragoza

En la actualidad, en los bulevares de la Gran Vía y del Paseo de la Constitución hay muchos bancos, árboles, terrazas, parques infantiles y carriles bici, pero ni rastro de que un río fluya pocos metros más abajo.

Dentro de Zaragoza, el río cuenta con el hermoso Puente de los Cantautores, que fue completado en 1929 y da acceso al Parque Grande José Antonio Labordeta.

Puente de los Cantautores en el Parque Grande de Zaragoza

Puente de los Cantautores en el Parque Grande de Zaragoza

En la rotonda de la Plaza Paraíso, donde convergen la Gran Vía, el Paseo de Pamplona, el Paseo de la Independencia, el Paseo de Sagasta y el Paseo de la Constitución, se encuentra el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza.

Ilustres personajes han pasado por las aulas de este edificio, como Santiago Ramón y Cajal o Albert Einstein, quien pronunció lecciones sobre la relatividad en 1923, tan sólo dos años después de recibir el Premio Nobel.

Interior del Paraninfo de Zaragoza

Paraninfo de Zaragoza

En 2010 varios informes técnicos alertaron que los soportes que sostenían la Gran Vía estaban gravemente deteriorados. Ese mismo año fueron retirados y el río Huerva volvió a asomarse a las calles de Zaragoza después de casi cien años.

En ese momento algunos arquitectos y urbanistas soñaron con la posibilidad de que el Huerva se convirtiera en una versión zaragozana del Cheonggyecheon, el río urbano más conocido del mundo y una de las principales atracciones turísticas de Seúl (Corea).

El río Cheonggyecheon en Seúl (Corea)

El río Cheonggyecheon en Seúl (Corea)

La primera plaza de tamaño considerable sobre el río cubierto es la Plaza Paraíso. El Huerva sigue su curso cubierto a través del Paseo de la Constitución.

El río ve de nuevo la luz detrás de una plaza pública en la esquina de la Avenida Cesáreo Alierta y Glorieta Esperanto. A continuación fluye a través de un pronunciado barranco, entre los grandes bloques de viviendas del Parque Bruil.

El Huerva desemboca en el Ebro en el Parque de Tenerías, donde sus aguas giran a la derecha y recorren otros 300 kilómetros antes de desembocar en el Mar Mediterráneo, a la altura del Delta del Ebro.