El azote de la crisis económica hizo que numerosos locales bajaran la persiana en esta vía comercial. San José ostenta el desafortunado título de ser una de las avenidas con más establecimientos cerrados, galardón que comparte con la calle Miguel Servet y la avenida de Cataluña, según el último censo de ECOS. En concreto, más de 50 locales desocupados.

A San José se va a resolver cualquier cosa, a comprar en alguna tienda, o una librería -de nuevo o de viejo-, a tomar un café o poner crédito al teléfono, a sacar dinero, a hacerle un corte de cabello a la mascota. Esta calle reúne todos los usos en sí y se convierte en un mar de gente durante el día.

A veces uno no se dirige precisamente a la avenida San José, a veces uno va para otro lado, a otra plaza, a otra gestión, a veces por ahí se hace más lejos pero igual uno toma la avenida San José, como si fuera un recorrido obligatorio o una suerte de apremio por llenarse de la vida que recorre esa avenida de un extremo a otro.

Su nombre lo toma del antiguo convento y posteriormente presidio de San José situado junto a la ribera del río Huerva. Su posición junto a la Puerta Quemada hizo que pasara a formar parte del perímetro defensivo ideado por Sangenís durante los asedios franceses de 1808-1809. Fue por ello lugar de combates, siendo seriamente dañado. Aunque fue reconstruido en 1814, la desamortización española de 1835 supuso el fin de su uso religioso y su nacionalización.​ Fue usado como prisión, siendo en 1900 formalmente redenominado “Penal de San José”.

En 1908 la cárcel de Zaragoza fue trasladada a la calle Predicadores y el antiguo convento fue convertido en cuartel de intendencia, El ayuntamiento de Zaragoza lo derribó en 1971 para extender el camino de las Torres en su tramo final, conectándolo con la ribera del río Ebro. El derribo también sirvió para establecer áreas verdes (el área cubre el parque de las Glorietas de Goya, complemento del parque Bruil).

Durante mucho tiempo, la Avenida San José fue un trazado rectilíneo que unía el barrio de Torrero con el centro de la ciudad. A fines del siglo XIX se abre la zanja del ferrocarril, que no se cubrirá hasta 1961 (dando lugar a la actual avenida de Tenor Fleta).

En esa época, gracias al agua del Canal Imperial, se fueron instalando en la parte alta de San José varias harineras, fábricas de piensos, La Zaragozana, la fábrica de textiles de Pina y Marín o la Industrial Licorera Española.

Aquí se puede comprar refrigerios por doquier, particularmente “fast-food” en bares y cafeterías, así como pizzas baratas, con mucha harina y poco tomate.

La fábrica de La Zaragozana, en activo tras 118 años de historia y considerada la más antigua de España, está situada en la Calle Ramón Berenguer IV (a pocos pasos de la avenida San José), es Patrimonio Industrial de Aragón y se encontraba originalmente a las afueras de la ciudad.

Aunque La Zaragozana cuenta desde hace años con unas modernas instalaciones logísticas y de envasado fuera del centro de la ciudad, ha mantenido el recinto original del que salieron las primeras cervezas en 1900, combinando la función de fábrica y museo.

Exterior de la fábrica de La Zaragozana en el barrio de San José

Exterior de la fábrica de La Zaragozana

En el número 14 de la Avenida San José se encuentra una de las obras menos conocidas del arquitecto Ricardo Magdalena. En septiembre de 1879, Pilar García Fulla de Ubiría, regaló a la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados un magnífico campo con riego de la acequia de las Adulas, en el camino de San José, para construir un internado de ancianos desvalidos.

Ricardo Magdalena proyectó el inmueble, que fue inaugurado el 24 de mayo de 1882. El complejo ha padecido numerosas modificaciones y ampliaciones que lo han desvirtuado parcialmente. Una de las mutaciones más impactantes implicó el derribo del Pabellón-Sanatorio de las Hermanitas Enfermas, una joya modernista de inspiración neomedieval.

Convento de las Hermanas de los Ancianos Desamparados

Convento de las Hermanas de los Ancianos Desamparados

En el número 15 se encuentra Mil Cómics,  una tienda zaragozana especializada en tebeos en español, francés e inglés, figuras, merchandising, ejemplares firmados y números 1 de colecciones antiguas. Comenzaron como una tienda online en 2009 y desde abril de 2011 también cuentan con una tienda física en la Avenida San José.

Éste es el paraíso de todo amante de la viñeta, sean cuales sean sus devociones. Novedades nacionales e importadas, pulcramente ordenadas, se dan cita en las estanterías de este establecimiento, donde comparten protagonismo con un variado surtido de merchandising que hace difícil salir sin ninguna compra.

exterior de mil comics zaragoza

En los años 30, con el plan de ensanche del arquitecto municipal Miguel Ángel Navarro, se pavimenta la avenida de San José. De esta época son muchas de las parcelas que todavía subsisten.

El plan no consiguió ordenar ni dotar de calles más amplias al barrio, pero sí posibilitó la pavimentación de la avenida de San José, entonces camino, así como el alcantarillado, alumbrado y acometida de aguas en las parcelas existentes.

En los años 50 y 60, con el impulso proporcionado por las líneas 13 y 11 del tranvía, la avenida de San José fue adquiriendo un marcado carácter de centralidad. No fue casualidad, por ello, que sus dos cines de barrio (El Rialto, en 1950, y el Dux, en 1961) se instalaran precisamente en esta avenida, que se convirtió también en el destacado escaparate comercial con numerosos comercios.

El Festival Asalto es un proyecto de ciudad, que cada año ofrece más contenido, si puede ser de manera gratuita y participativa. Más de una década de festivales da para muchas obras y los vecinos de barrio se encariñan de sus paredes. Pero lo cierto es que el mural en blanco y negro realizado por iNO en el barrio de San José en el noveno Asalto ha tenido una acogida muy especial.

El mural recoge una figura de un anciano acompañado de un águila de cabeza blanca, cuya interpretación puede quedarse ahí o, si atendemos al título de la obra “Los depredadores” y la similitud del anciano con le Ayatolá Jomeini y la similitud del pájaro con un águila imperial de cabeza blanca, podemos buscar una interpretación más profunda.

Mural "Los depredadores" del artista griego iNO en el barrio de San José

Mural “Los depredadores” del artista griego iNO en el barrio de San José

En 1985, la Asociación de Vecinos de San José logró que los terrenos de la antigua fábrica de textiles Pina se convirtiesen en una zona verde construida desde la participación vecinal directa, que terminaría convirtiéndose en el actual Jardín de la Memoria.

Escultura La Bañista en el Jardín de la Memoria del Barrio de San José

Escultura La Bañista en el Jardín de la Memoria

En el año 2016 el Ayuntamiento de Zaragoza recuperó la antigua Harinera de San José como centro social y cultural. La Harinera ZGZ es un lugar de creación y colaboración, en el que mancharse las manos. Un centro dedicado a la participación activa, al empoderamiento y a la trasformación del espacio urbano a través de la creatividad.

La Harinera es un espacio interdisciplinar, abierto y con carácter creativo y experimental. Su objetivo es ofrecer un ecosistema innovador, creativo y colaborativo en el que tengan cabida los proyectos que en la actualidad están trabajando dentro de lo que se conoce como movimiento “do it yourself” (hazlo tú mismo), que incluye disciplinas tan diversas como el reciclaje, la autoconstrucción, la jardinería de guerrilla, la edición alternativa, el arte urbano, la economía social o la reflexión en torno a la habitabilidad de las ciudades.

El Espacio Creativo Harinera esta casi listo. En unos pocos meses esta nueva fabrica de la cultura comenzara a funcionar como espacio y taller de ilustradores, artesanos, diseñadores... #zaragoza

Galería Urbana es una iniciativa que pretende convertir Zaragoza en un lienzo al aire libre, facilitando el acceso a espacios de intervención artística en el espacio público a artistas en formación, emergentes o consolidados.

Como destacaba la prestigiosa revista Condé Nast Traveler en un artículo reciente “La iniciativa Galería Urbana ha convertido a Zaragoza en un estandarte del arte urbano y la cultura contemporánea”.

Para comprobarlo solo hay que darse un paseo por los alrededores la Avenida San José  (al lado del Colegio María Auxiliadora) y las calles Sancho Lezcano y Luis Royo Villanova, donde podrás apreciar la huella que está dejando en nuestra ciudad una iniciativa que hará tu paseo más entretenido.

Al final de la Avenida San José, en la zona de la antigua cuesta de Morón, se encontraba un gran lavadero público. Para conmemorarlo se alza la Glorieta de La Balsera, el nombre con el que se le conocía popularmente.

La renovación del tramo final de la Avenida de San José en 1992 incluyó la instalación de una escultura de Manuel Arcón Pérez, encargada por el Ayuntamiento para rememorar de modo permanente la existenciaen aquella zona de la ciudad de los lavaderos públicos de la Balseta, muy populares y frecuentados hasta que las instalaciones de agua corriente domiciliaria, primero, y los electrodomésticos, después, se implantaron mayoritariamente en las viviendas zaragozanas.

Al final de la Avenida San José, en la zona de la antigua cuesta de Morón, se encontraba un gran lavadero público. Para conmemorarlo se alza la Glorieta de "La Balsera", el nombre con el que se le conocía popularmente