Durante los Sitios de Zaragoza los antiguos edificios de la Universidad fueron destruidos casi por completo. En 1886 se encargó al arquitecto municipal Ricardo Magdalena el proyecto del nuevo edificio. Para su construcción el Ayuntamiento de Zaragoza y la Diputación adquierieron un gran solar en un lugar estratégico del ensanche moderno de la ciudad a partir de mediados del siglo XIX.

Se adjudicó el contrato de obras a Don Juan Pruneda, aunque el comienzo de las obras sufrió algunos retrasos debido a estudios posteriores de cimentación a causa del cercano cauce del río Huerva que posteriormente fue cubierto.

El conjunto universitario se inauguró en julio de 1895, habiendo colaborado en la obra de tal magnitud un magnifico elenco de profesionales, artesanos y artistas como los escultores Jaime Lluch y Dionisio Lasuén, el rejero Martín Rizo o la fundición Averly.

Paraninfo (Antigua Facultad de Medicina y Ciencias)

La antigua facultad de Medicina y Ciencias de Zaragoza fue la primera oficialmente reconocida en España.

Se trata de la construcción histórica más antigua de la Universidad y la más conocida y estudiada, tanto por su monumentalidad y su elevado valor artístico, como por su posición privilegiada en la plaza de Basilio Paraíso, centro neurálgico de la ciudad.

En sus cuatro fachadas de ladrillo presenta apliques de barro cocido o esmaltado sobre un zócalo de piedra, destacando especialmente la fachada principal. Dividida en cinco partes, presenta un cuerpo central desde el que se accede al interior del edificio mediante tres arcos de medio punto. Están separados por pilastras con capiteles con decoración vegetal que sostienen un entablamento, en cuyo friso se dispuso una inscripción indicando el uso del edificio.

Interior del Paraninfo de Zaragoza

El frontón triangular está presidido por el busto de Minerva; seis medallones representan alegorías de la Medicina, la Higiene y la Cirugía a la izquierda, y el Estudio perspicaz, el Calórico radiante y la Electricidad a la derecha, entre vástagos vegetales. En los pedestales las estatuas de tamaño natural y sedentes, en sillones fraileros, destacados personajes de la Medicina y las Ciencias: Miguel Servet y Andrés Piquer por la Medicina, Ignacio Jordán de Asso y Fausto de Elhuyar por las Ciencias.

Las dos primeras fueron esculpidas por Lausén, mientras que las otras dos de deben a J. Lluch. En el interior destaca una gran vidriera pintada que representa los símbolos de las Ciencias, mosaicos de cristales de colores y hornacinas que cobijan las estatuas de Hipócrates y Arquímedes.

El conjunto consta de tres edificios separados entre sí por exigencias de sus respectivas funciones; los tres están rodeados de una verja de forja que delimita el solar de planta rectangular. El primer edificio, de planta rectangular perfectamente simétrica y regular, es el más grande en cuanto dimensiones, así como el más importante en cuanto funciones ya que en él se dispusieron las cátedras y dependencias anejas a las mismas; en el segundo edificio se situó el Hospital Clínico con las salas de operaciones y servicios administrativos; y en el tercero, se instaló el Instituto Anatómico Forense.

Los tres edificios se construyeron según un concepto arquitectónico muy personal de Ricardo Magdalena, centrado en el estudio de la Arquitectura aragonesa más representativa (la tipología palacial renacentista) lo que supone la recuperación de materiales tan autóctonos como el ladrillo, la cerámica y los aleros de madera y la dotación de una monumentalidad excepcional a sus obras.

El proyecto está caracterizado por la amplitud, el cuidado diseño de los espacios, así como el deseo de dejar la impronta de unas señas de identidad determinadas por las corrientes historicistas.

Destaca la significativa decoración escultórica, que simboliza mediante personajes ilustres y alegorías las diversas áreas de la Ciencia. En su interior cabe mencionar el claustro, la monumental escalera y el Paraninfo o Salón de Actos.

Aula Magna de la antigua Facultad de Medicina y Ciencias (hoy edificio Paraninfo)

Aula Magna de la antigua Facultad de Medicina y Ciencias (hoy edificio Paraninfo)

El edificio es la obra maestra de Ricardo Magdalena y origen y punto de arranque de toda la arquitectura regionalista que se realiza en la ciudad, desde la que constituye sin duda su mejor ejemplo.

Ilustres personajes han pasado por las aulas de la Facultad, como Santiago Ramón y Cajal o Albert Einstein, quien pronunció lecciones sobre la relatividad en 1923, tan sólo dos años después de recibir el Premio Nobel.

La visita de Albert Einstein a Zaragoza en 1923

Placa que recuerda la visita de Albert Einstein al Paraninfo de Zaragoza en 1923

Durante ellas, Einstein realizo diversas ecuaciones y dibujos en una pizarra. Este hecho hizo que el rector Ricardo Royo Villanova propusiese que dicha pizarra se conservase intacta, tal y como la dejó el eminente científico “para que quede algo perenne y constante del paso de Einstein por la Universidad de Zaragoza, a fin de poder mostrarlo a las generaciones venideras, como reliquias de la fecha de hoy”, declaró al Heraldo de Aragón.

El periódico El Día se hizo eco del acto. Su redactor escribió con humor: “el sabio profesor se adelanta a la pizarra. Todas las respiraciones quedan cortadas para no perder sílaba de lo que allí se va a decir. El salón de actos de la Facultad parece más solemne y severo que nunca. Es un sabio. Todo un sabio de verdad quien emite sus ideas revolucionarias sobre algo abstracto. Para la mayoría de los oyentes, toda aquella larga disertación viene a ser algo así como un jeroglífico, Sin embargo, nadie pierde detalle. Los rostros presentan una angustiosa sensación de querer comprender todo lo intrincado de aquellas palabras. En su cerebro, la teoría de la relatividad ha tomado posiciones que pesan demasiado sobre las sustancia gris. Einstein sigue perorando”.

Albert Einstein con su esposa Elsa en 1923

Albert Einstein con su esposa Elsa en 1923

Durante la elaboración de este artículo preguntamos a un destacado responsable de la Universidad de Zaragoza si la famosa pizarra se conserva en la actualidad, y lo que nos dijo es “que el rector la guardó con tanto empeño, que cuando falleció nadie logró encontrarla. Ha de estar en algún sitio, esperando que la encontremos algún día”.

En la entrada del Paraninfo hay un busto dedicado a José Martí, poeta, periodista, dirigente político y considerado como el héroe de la independencia de Cuba.

Martí se licenció en Derecho y en Filosofía y Letras en la Universidad de Zaragoza con sobresaliente, pero no pudo recoger sus títulos porque no tenía dinero para que se los expidieran. La institución corrigió esa situación a título póstumo en 1995 y descubrió un busto en bronce en la entrada del edificio Paraninfo.

Busto dedicado a José Martí en la entrada del Paraninfo

Busto dedicado a José Martí en la entrada del Paraninfo

El edificio tuvo que ser reparado tras los daños ocasionados por los bombardeos de 1937, durante la Guerra Civil española.

En 1973 la Facultad de Medicina fue trasladada al nuevo campus, así como el Hospital Clínico y el Instituto Anatómico Forense.

De 1983 se realizó el proyecto de restauración de la fachada, cubiertas y paramentos, dirigida por el arquitecto Ángel Peropadre Muniesa. También se intervino en la Biblioteca Universitaria, que quedó instalada en 1984.

En 2004 se aprobó un proyecto de rehabilitación del antiguo Instituto Anatómico Forense para convertirlo en ludoteca municipal.

En el año 2015 se inauguró en su planta sótano el Museo de Ciencias Naturales​ de la Universidad de Zaragoza.

Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza

Interior del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza

Actualmente, el inmueble cumple las funciones de Paraninfo de la Universidad, Museo de Ciencias Naturales​, Biblioteca General y lugar de actos oficiales de la Universidad de Zaragoza.

Es testigo habitual de eventos, acontecimientos y celebraciones que acompañan la vida de la Universidad de Zaragoza.

Se ha convertido asimismo en un espacio de diálogo y encuentro de ideas renovadoras desde distintas perspectivas.

El Paraninfo es, además, una gran galería de arte abierta al público. En sus salas pueden apreciarse exposiciones o participar en conferencias, premiaciones de concursos, espacios de debate, presentaciones de libros y revistas, a las que estamos todos invitados permanentemente.

Exposición 'Los mil mundos imaginarios de José Cerdá' en el Paraninfo de Zaragoza

Exposición en el Paraninfo

El edificio también alberga el Paraninfo Flor, uno de los restaurantes de Zaragoza que marca la diferencia, con un excelente producto de temporada, una apetecible elección de los elementos que componen un plato, el toque exacto en su elaboración, una presentación creativa, sabores claros y auténticos y un cuidado servicio de sala.

Restaurante Paraninfo Flor en Zaragoza

Comedor del Restaurante Paraninfo Flor

Dirección: Plaza Basilio Paraíso, 4