La Universidad de Zaragoza fue fundada a finales del siglo XVI y se ubicaba en la histórica Plaza de la Magdalena. Durante los Sitios de Zaragoza, los antiguos edificios universitarios fueron destruidos casi por completo.

En 1886 se encargó al arquitecto municipal Ricardo Magdalena el proyecto de un nuevo edificio en la plaza Paraíso para la Facultad de Medicina y Ciencias.

Ricardo Magdalena quiso levantar un gran templo del saber, a la vez que homenajeaba a lo mejor de la arquitectura aragonesa. Su aspecto recuerda a los viejos palacios renacentistas y a los templos antiguos.

Para su construcción el Ayuntamiento de Zaragoza y la Diputación adquirieron un gran solar en un lugar estratégico del ensanche moderno de la ciudad a partir de mediados del siglo XIX.

Se adjudicó el contrato de obras a Don Juan Pruneda, aunque el comienzo de las obras sufrió algunos retrasos debido a estudios posteriores de cimentación a causa del cercano cauce del río Huerva que posteriormente fue cubierto.

1925 del Archivo Histórico de Zaragoza

Obras de cubrimiento del río Huerva en 1925 (Imagen: Archivo Histórico de Zaragoza)

El conjunto universitario se inauguró el 18 de octubre del año 1893, habiendo colaborado en la obra de tal magnitud un magnifico elenco de profesionales, artesanos y artistas como los escultores Jaime Lluch y Dionisio Lasuén, el rejero Martín Rizo o la fundición Averly.

La Facultad de Medicina y Ciencias de Zaragoza fue la primera oficialmente reconocida en España.

Se trata de la construcción histórica más antigua de la Universidad de Zaragoza y la más conocida y estudiada, tanto por su monumentalidad y su elevado valor artístico, como por su posición privilegiada en el centro neurálgico de la ciudad.

Vista del Paraninfo desde la Gran Vía

Vista del Paraninfo desde la Gran Vía (Imagen: Ajzh2074 con licencia CC BY-SA 3.0 ES)

En sus cuatro fachadas de ladrillo presenta apliques de barro cocido o esmaltado sobre un zócalo de piedra, destacando especialmente la fachada principal. Dividida en cinco partes, presenta un cuerpo central desde el que se accede al interior del edificio mediante tres arcos de medio punto. Están separados por pilastras con capiteles con decoración vegetal que sostienen un entablamento, en cuyo friso se dispuso una inscripción indicando el uso del edificio.

El frontón triangular está presidido por Minerva, diosa de la sabiduría, la cual está rodeada por numerosas alegorías, símbolos y figuras de las ciencias y la medicina.

Dando una vuelta por el exterior se distinguen bustos de personajes como Euclides o Galileo. Estos elementos se alternan con los relieves de elementos tan curiosos como una pila de Volta, un 3D pétreo con el teorema de Pitágoras, o la representación de una caja torácica como si acabara de abrirse en una sala de autopsias.

Busto de Euclides en el exterior del Paraninfo

Busto de Euclides en el exterior del Paraninfo (Imagen: Ecelan con licencia CC BY-SA 3.0 ES)

En el interior destaca una gran vidriera pintada que representa los símbolos de las Ciencias, mosaicos de cristales de colores y hornacinas que cobijan las estatuas de Hipócrates y Arquímedes.

Ricardo Magdalena quería identificar sus edificios con el uso que tenían, así que era habitual que diseñara él mismo este tipo de detalles. Lo hizo aquí, pero también en otras obras en la ciudad, desde el Antiguo Matadero Municipal hasta la reforma del Teatro Principal o el Museo de Zaragoza.

En la triple portada de acceso al Paraninfo nos reciban las esculturas sedentes de cuatro grandes médicos y científicos aragoneses: Miguel Servet, Andrés Piquer, Ignacio Jordán de Asso y Fausto de Elhuyar.

Las dos primeras fueron esculpidas por Dionisio Lausén, mientras que las otras dos de deben a Jaime Lluch.

Patio central del Paraninfo de Zaragoza

Patio central del Paraninfo de Zaragoza

El conjunto consta de tres edificios separados entre sí por exigencias de sus respectivas funciones; los tres están rodeados de una verja de forja que delimita el solar de planta rectangular. El primer edificio, de planta rectangular perfectamente simétrica y regular, es el más grande en cuanto dimensiones, así como el más importante en cuanto funciones ya que en él se dispusieron las cátedras y dependencias anejas a las mismas; en el segundo edificio se situó el Hospital Clínico con las salas de operaciones y servicios administrativos; y en el tercero, se instaló el Instituto Anatómico Forense.

El proyecto está caracterizado por la amplitud, el cuidado diseño de los espacios, así como el deseo de dejar la impronta de unas señas de identidad determinadas por las corrientes historicistas.

El edificio es la obra maestra de Ricardo Magdalena y origen y punto de arranque de toda la arquitectura regionalista que se realiza en la ciudad, desde la que constituye sin duda su mejor ejemplo.

Ilustres personajes han pasado por las aulas de la antigua Facultad, como Santiago Ramón y Cajal o Albert Einstein.

Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, estudió en este edifificio y, más tarde, fue profesor; y una vez jubilado pudo ver como se levantaba un monumento en su honor.

Santiago Ramón y Cajal, estudiante de medicina en Zaragoza (hacia 1876)

Santiago Ramón y Cajal, estudiante de medicina en Zaragoza (hacia 1876)

Una escultura de mármol que sigue ubicada en la gran escalinata que conduce a las aulas y salones del piso noble del Paraninfo.

escultura de mármol que sigue ubicada en la gran escalinata que conduce a las aulas y salones del piso noble del Paraninfo

Escultura de Santiago Ramón y Cajal  en la gran escalinata que conduce a las aulas y salones del piso noble del Paraninfo (Imagen: Robot 8A con licencia CC BY-SA 4.0)

Albert Einstein pronunció lecciones sobre la relatividad en 1923, tan sólo dos años después de recibir el Premio Nobel de Física.

Durante ellas, Einstein realizo diversas ecuaciones y dibujos en una pizarra. Este hecho hizo que el rector Ricardo Royo Villanova propusiese que dicha pizarra se conservase intacta, tal y como la dejó el eminente científico ‘para que quede algo perenne y constante del paso de Einstein por la Universidad de Zaragoza, a fin de poder mostrarlo a las generaciones venideras, como reliquias de la fecha de hoy‘, declaró al Heraldo de Aragón.

La visita de Albert Einstein a Zaragoza en 1923

Placa que recuerda la visita de Albert Einstein al Paraninfo de Zaragoza en 1923

El periódico El Día se hizo eco del acto. Su redactor escribió con humor: ‘el sabio profesor se adelanta a la pizarra. Todas las respiraciones quedan cortadas para no perder sílaba de lo que allí se va a decir. El salón de actos de la Facultad parece más solemne y severo que nunca. Es un sabio. Todo un sabio de verdad quien emite sus ideas revolucionarias sobre algo abstracto. Para la mayoría de los oyentes, toda aquella larga disertación viene a ser algo así como un jeroglífico, Sin embargo, nadie pierde detalle. Los rostros presentan una angustiosa sensación de querer comprender todo lo intrincado de aquellas palabras. En su cerebro, la teoría de la relatividad ha tomado posiciones que pesan demasiado sobre las sustancia gris. Einstein sigue perorando‘.

Albert Einstein con su esposa Elsa en 1923

Albert Einstein con su esposa Elsa en 1923

Durante la elaboración de este artículo preguntamos a un destacado responsable de la Universidad de Zaragoza si la famosa pizarra se conserva en la actualidad, y lo que nos dijo es ‘que el rector la guardó con tanto empeño, que cuando falleció nadie logró encontrarla. Ha de estar en algún sitio, esperando que la encontremos algún día‘.

En la entrada del Paraninfo hay un busto dedicado a José Martí, poeta, periodista, dirigente político y considerado como el héroe de la independencia de Cuba.

José Martí retrato junto a Eusebio y Fermín Valdés en Madrid 1872

José Martí retrato junto a Eusebio y Fermín Valdés en Madrid 1872

Martí se licenció en Derecho y en Filosofía y Letras en la Universidad de Zaragoza con sobresaliente, pero no pudo recoger sus títulos porque no tenía dinero para que se los expidieran. La institución corrigió esa situación a título póstumo en 1995 y descubrió un busto en bronce en la entrada del Paraninfo.

Busto dedicado a José Martí en la entrada del Paraninfo

Busto dedicado a José Martí en la entrada del Paraninfo

El edificio del Paraninfo tuvo que ser reparado tras los daños ocasionados por los bombardeos de 1937, durante la Guerra Civil española.

En 1973 la Facultad de Medicina y Ciencias fue trasladada al nuevo campus de la Plaza San Francisco, así como el Hospital Clínico y el Instituto Anatómico Forense.

De 1983 se realizó un profundo proyecto de restauración de la fachada, cubiertas y paramentos, dirigida por el arquitecto Ángel Peropadre Muniesa.

En 2004 se aprobó un proyecto de rehabilitación del antiguo Instituto Anatómico Forense para convertirlo en ludoteca municipal.

En el año 2015 se inauguró en su planta sótano el Museo de Ciencias Naturales​ de la Universidad de Zaragoza. Se exponen todo tipo de materiales de estudio que forman parte del patrimonio universitario.

El Museo de Ciencias Naturales integra, entre otras colecciones, la Longinos Navás, depositada por la Compañía de Jesús en 1988 y la de Paleontología.

Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza

Interior del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza

En la actualidad, en el Paraninfo se organizan un sinfín de actividades culturales: conferencias, presentaciones de libros o tesis, representaciones teatrales, ponencias, proyecciones…

Además, hay distintas salas para exposiciones temporales.

Una de las salas para exposiciones temporales del Paraninfo

Una de las salas para exposiciones temporales del Paraninfo

Tal vez la más espectacular de ellas sea la Biblioteca -que tiene un encanto especial por la penumbra del espacio y por el entorno-, donde se programan muestras bibliográficas a base de viejos anaqueles y pupitres que aún guardan los garabatos que los alumnos han grabado durante décadas.

No es la biblioteca de Hogwarts, pero al visitarla más de un fan de Harry Potter se sentirá como si estuviera en ella. Su catálogo está compuesto por más de 1.000.000 volúmenes entre los que se integran una decena de incunables, libros del siglo XVI, manuscritos, obras musicales, láminas y grabados y más de un centenar de mapas.

Biblioteca General de la Universidad de Zaragoza en el Paraninfo

Biblioteca General de la Universidad de Zaragoza

Es testigo habitual de eventos, acontecimientos y celebraciones que acompañan la vida de la Universidad de Zaragoza. Se ha convertido asimismo en un espacio de diálogo y encuentro de ideas renovadoras desde distintas perspectivas.

En el piso alto se encuentra la estancia más importante, el Paraninfo en sí mismo. La palabra paraninfo viene del griego antiguo y en origen se traduciría por algo así como padrino de la novia. De ahí evolucionó a un significado similar al de maestro de ceremonias. Y, finalmente, se aplicó al salón protocolario de las universidades que albergan los acontecimientos con más boato. Entre ellos destaca cada año la apertura oficial del curso académico.

La abundante y coloristas decoración de la techumbre y parte alta de los muros de la sala del Paraninfo recuerda por la composición y abundancia de los motivos historicista la de algunos interiores de edificios decimonónicos vieneses.

En la planta alta también se ubica el Aula Magna, en la que se imparten conferencias y se celebran eventos de relumbrón.

Aula Magna de la antigua Facultad de Medicina y Ciencias (hoy edificio Paraninfo)

El Aula Magna del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza

La planta baja del edificio alberga el Paraninfo Flor, uno de los restaurantes de Zaragoza que marca la diferencia, con un excelente producto de temporada, una apetecible elección de los elementos que componen un plato, el toque exacto en su elaboración, una presentación creativa, sabores claros y auténticos y un cuidado servicio de sala.

Restaurante Paraninfo Flor en Zaragoza

Comedor del Restaurante Paraninfo Flor

Dirección: Plaza Basilio Paraíso, 4