El monumento al Justiciazgo representa la figura de Juan de Lanuza “El Mozo”, Justicia de Aragón decapitado a los 27 años por las tropas de Felipe II el 20 de diciembre de 1591.

Así relató Lupercio Leonardo de Argensola, cronista mayor de la Corona de Aragón, los momentos previos a su ejecución: “Pusieron muy de mañana un coche al Justicia con grullos… y desde aquella casa al cadalso fue acompañado con pregones, en que decían que el Rey le mandaba cortar la cabeza, derribar sus casas y castillos y confiscar su hacienda por haber convocado al pueblo y alzado banderas contra su real ejército”.

Los últimos momentos de Lanuza, óleo sobre lienzo, Eduardo López del Plano, Diputación de Zaragoza, 1864

Los últimos momentos de Lanuza, óleo sobre lienzo, Eduardo López del Plano, Diputación de Zaragoza, 1864

La figura del Justicia de Aragón nació a finales del siglo XII como mediador y moderador en las pugnas y diferencias entre el rey y la nobleza de la época. La institución ha sido muy importante en la historia de Aragón, ya que representaba muchas cosas: el justicia presidía las Cortes de Aragón en ausencia del Rey, tomaba juramento a todos los Reyes de Aragón en la Catedral de La Seo de Zaragoza, desempeñaba las funciones de un Magistrado y asumía la interpretación del Derecho Aragonés.

Coronas de flores conmemorando el aniversario de la ejecución del Justicia de Aragón

Coronas de flores conmemorando el aniversario de la ejecución del Justicia de Aragón

Juan de Lanuza fue un símbolo de las libertades de Aragón y un mártir de su deber, porque asumió la representación de su pueblo, y en vez de entender al poderoso Rey Felipe II.

 Juan de Lanuza, sale de Zaragoza, con dos mil hombres, para frenar a las tropas de Felipe II, que habían cruzado la frontera del Reino de Aragón, con el objeto de combatir la revuelta nobiliaria foral a raíz del encarcelamiento en la prisión real de Antonio Pérez, huido a Aragón al ser acusado del asesinato del secretario real Escobedo.

Juan de Lanuza, sale de Zaragoza, con dos mil hombres, para frenar a las tropas de Felipe II, que habían cruzado la frontera del Reino de Aragón, con el objeto de combatir la revuelta nobiliaria foral a raíz del encarcelamiento en la prisión real de Antonio Pérez, huido a Aragón al ser acusado del asesinato del secretario real Escobedo.

La estatua de bronce fue fundida en los talleres zaragozanos de Averly en 1892. La idea de un monumento al Justicia había sido pensada y propuesta en las Cortes del Trienio Constitucional en 1821 y se retomó en 1868.

El proyecto de Félix Navarro se aprobó en 1887 y el conjunto escultórico fue inaugurado oficialmente en 1904, en el lugar donde antes estaba el monumento a Pignatelli.

Dirección: Plaza de Aragón