La Seo de San Salvador es uno de los monumentos más importantes de Aragón por ser ejemplo de la fusión de estilos artísticos y la primera catedral cristiana de Zaragoza. Su singularidad reside no solo en la calidad de sus elementos arquitectónicos y decorativos, realizados por los mejores artistas medievales, renacentistas y barrocos, sino también por ser reflejo de la historia y el arte de Aragón desde la Edad Media. Ha sido sede de sínodos, concilios y las más relevantes ceremonias relacionadas con la Corona de Aragón.

El foro de Caesaraugusta se ubicaba al sur del Ebro, junto al puente y el puerto fluvial. Estaba presidido por el templo del foro, el principal de la ciudad. El templo estaba dedicado a la Pietas Augusta –Piedad de Augusto- y era un templo hexástilo –de seis columnas en el frente- con columnas de orden corintio, con tres gradas de acceso al podium, con las bases áticas y un frontón sencillo.

Maqueta del Foro de Caesaraugusta

El Foro de Caesaraugusta con el templo principal de la ciudad en el centro (Foto: Tramullas bajo licencia CC BY-SA 4.0)

Probablemente este templo, se transformaría en la catedral de San Vicente una vez implantado el cristianismo en la ciudad.

Un ejército musulmán atravesó el Estrecho de Gibraltar el año 711 al mando de Tariq ibn Ziyad y, tras vencer al rey Rodrigo en la batalla de Guadalete, conquistó la capital de su reino, Toledo. Al año siguiente el gobernador del Magreb, Musa ibn Nusayr, cruzó también a la Península Ibérica y avanzó hacia Toledo para reunirse con su lugarteniente.

En su camino conquistó algunas plazas, entre ellas, Mérida. Ya en el 713 y desde Toledo, se dirigieron a la conquista del valle del Ebro. Zaragoza, y con ella otras ciudades de la zona, debió caer en la primavera del 714. Comenzaba así la etapa musulmana de la cuenca del Ebro, que habría de durar cuatro siglos.

La conquista se produjo de forma rápida y con escasa resistencia. Sabemos que Huesca se resistió, pero la mayoría de los lugares se rindieron por pacto.

Los gobernantes musulmanes de Zaragoza ordenaron demoler la catedral de San Vicente, principal templo de la ciudad hispano-visigoda para permitir la erección de una mezquita, como símbolo del nuevo poder en contraposición del viejo régimen cristiano expulsado del gobierno.

parroquiera y cimborrio de la catedral de la seo

Las fuentes árabes que hablan de la mezquita mayor de Zaragoza, destacan de ella su mihrab, debido a que se creía que su constructor fue Hanash as-San’ání, venerado personaje que había conocido al profeta Mahoma, y que enterrado en el cementerio de báb al-Qibla (junto a la actual iglesia de la Magdalena), era objeto de devoción en todo Al-Andalus.

La tradición cuenta que la mezquita de Zaragoza era la mas antigua de Al-Andalus, mandada construir por el citado Hanash as-San’ání. Contaba con un patio de abluciones porticado, sala de oración de 9 naves, mihrab orientado hacia la Meca y el acceso coincide con la portada actual.

El Muro Mudéjar de la Parroquieta de La Seo

La Seo fue levantada en estilo románico sobre la mezquita mayor de Zaragoza, tras la conquista de la ciudad por Alfonso I el Batallador en 1118 y se consagró con la advocación de San Salvador en 1121.

El inicio de las obras de la Seo coincidió con el derribo de la mezquita en 1140, durante el obispado de Bernardo Jiménez y se prolongaron hasta finales del siglo XIII.

Hay un dato importante que es el traslado del cráneo de San Valero en 1170 desde Roda de Isábena a La Seo a instancias de Alfonso II, lo cual impulsó las obras del gran templo románico.

Interior de la La Catedral de San Salvador o La Seo

Durante el mandato del obispo Pedro López de Luna, la diócesis de Zaragoza se independiza de la provincia Tarraconense al ser erigida sede arzobispal por el Papa Juan XXII en 1318. En este momento reciben un impulso las obras de trasformación de la iglesia románica en la actual catedral gótica.

Cuando este obispo se convierte en el Papa Benedicto XIII, más conocido con el apelativo de “Papa Luna”, se modifica la catedral. Los tres ábsides románicos se elevan en altura, pasando de planta semicircular a planta poligonal, dotando al ábside central de dos gruesas torres-contrafuerte, lo que permitió la construcción de un nuevo cimborrio sustituyendo al anterior.

El cimborrio, iniciado en 1346 se termina con la participación de los maestros Juan de Barbastro y Domingo Serrano. En 1409 Mahoma Rami decora el mismo, que al exterior adoptaba la forma de tiara pontificia. También se realizó en esta ampliación la fachada exterior mudéjar de la capilla de San Miguel (conocida popularmente con el nombre de parroquieta).

El muro de la parroquieta, visible desde el exterior, destaca por una exquisita decoración geométrica que queda violentada por la existencia de cuatro ventanas góticas. El cerramiento exterior está resuelto según la técnica oriental de ocultar elementos estructurales, justo lo contrario de la arquitectura gótica, que los resaltaba. Está considerado una de las obras cumbre del mudéjar.

El retablo mayor de La Seo, obra de Pere Johan

El retablo mayor de La Seo, obra de Pere Johan

En el muro exterior y la cúpula de la parroquieta aún asoman los cerramientos de la mezquita que se han conservado hasta nuestros días.

La reforma afecta también al interior incluyendose importantes bienes muebles, como el Retablo Mayor, encargo de Don Dalmau de Mur, una obra en madera de Pere Johan, labrado en alabastro y policromado desde 1434 a 1480 por varios artistas, destacando Hans Piet D’Anso. Es considerado uno de los mejores retablos del gótico europeo.

En el siglo XVI la catedral es ampliada de nuevo gracias a la intervención del arzobispo Don Alonso II de Aragón, hijo natural de Fernando el Católico. Se transforman la planta, que pasa de tres a cinco naves y las cubiertas por bóvedas de crucería estrellada sustentadas por esbeltos pilares, formando una planta de tipo salón.

El cimborrio también es reconstruido hacia 1520. Amenazaba ruina desde el siglo anterior por lo que se sustituye por la actual construcción, Mudéjar en forma de estrella de ocho puntas, obra de Juan Lucas alias “Botero”. El hijo de Don Alonso, Don Hernando de Aragón, también arzobispo, encarga a Charles de Mendíbe ampliar la planta dos tramos desde los pies y añade cuatro capillas entre las que destaca la magnífica Capilla funeraria de San Bernardo.

Muro de la parroquieta de La Seo

Esta Capilla de San Bernardo es la joya de la escultura renacentista aragonesa, una obra en alabastro que alberga los sepulcros del gran mecenas Don Hernando de Aragón y su madre Doña Juana de Gurrea.

Pedro de Arbués (Épila, 1441 – Zaragoza, 1485) fue el primer inquisidor del Tribunal del Santo Oficio en Aragón, creado por los Reyes Católicos. La Inquisición fue recibida en el Reino de Aragón con oposición, no sólo por parte de los conversos, que era a quienes más perjudicaba, sino también por otros sectores de la población aragonesa, que veían en él un peligro para sus libertades.

La noche del del 14 al 15 de septiembre de 1485, mientras rezaba arrodillado ante el altar mayor de la Seo de Zaragoza, fue acuchillado por ocho asesinos. Según informa el cronista de Aragón Jerónimo de Zurita, la cota de malla que llevaba debajo del hábito no le salva porque los homicidas, que lo saben, le apuñalan en el cuello. Falleció dos días después, como consecuencia de las heridas infligidas.

El crimen de Arbués suscitó el horror y la indignación en todo el reino y acrecentó el odio hacia los conversos —y hacia los judíos—, desatándose una feroz e inmisericorde represión, sobre todo cuando se detuvo a los asesinos y se comprobó que habían sido pagados por conversos —los autores del crimen, sus cómplices e instigadores fueron juzgados y ejecutados entre el 30 de junio y el 15 de diciembre de 1486 tras la celebración de sucesivos autos de fe—.

El martirio de San Pedro de Arbués (1664), por Murillo (Museo del Hermitage, San Petersburgo).

El martirio de San Pedro de Arbués (1664), por Murillo (Museo del Hermitage, San Petersburgo)

Según Zurita, hubo nueve ejecutados en persona, aparte de dos suicidios, trece quemados en estatua y cuatro castigados por complicidad. A uno de los asesinos “le cortaron las manos y las clavaron en la puerta de la Diputación, tras lo cual fue arrastrado hasta la plaza del mercado, donde fue decapitado y descuartizado, y los trozos de su cuerpo colgados en las calles de la ciudad de Zaragoza”.

Las represalias se prolongaron hasta 1492 y los miembros de las principales familias conversas aragonesas, acusados de estar implicados en la conspiración, fueron detenidos y condenados a muerte por la Inquisición, destruyendo “de modo efectivo la influencia de los cristianos nuevos en la administración aragonesa”.

Arbués fue beatificado por el Papa Alejandro VII el 17 de abril de 1662, y canonizado por Pío IX el 29 de junio de 1867. Su sepulcro, realizado por Gil Morlanes, se encuentra en la capilla de San Pedro Arbués de La Seo de Zaragoza.

En el Barroco se procede a la inserción de nuevos elementos decorativos en el interior y la construcción de la torre campanario, bajo el mandato del arzobispo Antonio Ibáñez de la Riva. La torre de La Seo es un diseño del italiano Juan Bautista Contini, discípulo de Bernini. Esta torre barroca envuelve y oculta el antiguo alminar de la mezquita, de planta octogonal.

La Seo fue levantada en estilo románico sobre la mezquita mayor de Zaragoza

Aunque se inicia en 1681, el grueso de la fábrica se construye entre 1686-1704, bajo la dirección de los maestros aragoneses Pedro Cuyeu, Gaspar Serrano y Jaime Borbón. Es una torre doble, la misma estructura de los alminares mudéjares. La decoración se completa entre 1786 y 1789, colocando las estatuas alegóricas del día, la noche y la muerte, alrededor de un reloj y la representación de las Virtudes en el tercer piso, obra de Joaquín Arali.

En el siglo XVIII se reforman las portadas de los muros Sur y Este. La portada de la Pabostría se reforma entre los años 1784 y 1796 y la de San Bartolomé se termina en 1782.

A primera primera hora de la mañana (cuando la iglesia está desierta), la luz entra a través de los coloridos vitrales y de las angostas ventanas, iluminando las gigantescas naves en penumbra y creando impresionantes juegos de luces y sombras, un efecto que le da al lugar una cualidad etérea y sobrenatural.

Exterior de La Catedral de San Salvador o La Seo

En 1938 el cabildo creó un Museo de Tapices, considerado único en el mundo que cuenta con una inigualable colección de valiosas piezas desde los siglos XIV al XVII.

DirecciónPlaza de La Seo, 2
Teléfono: 976 29 12 31