En el año 1678, durante la época de construcción de El Pilar y San Juan de los Panetes, la Diputación del Reino de Aragón decidió erigir una capilla en honor de Santa Isabel, infanta de Aragón, hija de Pedro III y luego Reina de Portugal, canonizada en 1625.

Tras llegar a un acuerdo con los padres Teatinos (cuyo patrón es San Cayetano, de ahí la segunda denominación), en 1681 comenzaron las obras en el solar que éstos tenían reservado para su convento.

Finalmente, en 1704, la Iglesia de Santa Isabel de Portugal fue terminada, aunque el pueblo zaragozano la conocía como “de San Cayetano”, dada la influencia de la Orden en la ciudad.

Al exterior nos encontramos con una monumental fachada de dos cuerpos; el inferior destaca por su abundante decoración, de estilo churrigueresco que contrasta con el cuerpo superior de líneas clásicas con dos torres en los extremos. La decoración está fuertemente relacionada con el Reino de Aragón: en la parte más alta de la fachada destaca el escudo de Aragón presidiendo el conjunto, y bajo éste, en una hornacina, la escultura de la titular de la iglesia, Santa Isabel de Portugal.

Iglesia de Santa Isabel de Portugal o San Cayetano

En el cuerpo inferior, se repite el escudo sobre la puerta de acceso, mientras que en los entrepaños laterales se ubican por separado cada uno de los cuarteles que componen el escudo aragonés (el Árbol de Sobrarbe, la Cruz de Iñigo Arista, la Cruz de San Jorge con las cuatro cabezas de reyes moros y las barras aragonesas). Además, flanqueando la puerta, una hornacina con la imagen de San Cayetano, fundador de los Teatinos y otra del teatino San Andrés Avelino.

El interior se articula en torno a una planta centralizada de cruz griega con una profunda cabecera. Cuatro grandes pilares sostienen la cúpula central y completando el sistema de cubrición con otras cuatro cúpulas secundarias formando un aspa con la central. Este novedoso sistema de cúpulas es un precedente del que se construirá en la Basílica del Pilar. La iglesia conserva interesantes retablos, como el Retablo Mayor, el Retablo de Nuestra Señora de la Agonía o el Retablo del Buen pastor.

Santa Isabel también guarda entre sus paredes el llamado Cristo de la Cama, héroe de los Sitios de Zaragoza. Durante la guerra de la Independencia, estaba ubicado en el convento de San Francisco (actual Plaza de España). Cuando el edificio fue volado por los franceses, María Blázquez, con gran riesgo, rescató la imagen, aunque no pudo librarla de algunos balazos. Por estas “mutilaciones de guerra” recibió la medalla de oro del Centenario.

El 17 de octubre de 1914 fueron trasladados a esta iglesia los restos mortales de Juan de Lanuza, Justicia de Aragón ejecutado durante las Alteraciones de Aragón de 1591. Hasta entonces habían reposado en la Casa Consistorial.

Durante la celebración de la Semana Santa de Zaragoza, el templo adquiere gran importancia. De él parte la procesión del Santo Entierro, pues es la sede canónica de, entre otras, la Muy Ilustre, Antiquísima y Real Hermandad de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y Madre de Dios de Misericordia y aquí se conserva la venerada imagen del Cristo de la Cama.

Dirección: Plaza del Justicia, 1