Situado en el Coso, a pocos minutos de la Plaza de España y del Pilar, el Palacio de los Luna es uno de los ejemplos más importantes de la arquitectura palacial en Zaragoza.

Durante el reinado de Fernando el Católico la ciudad conoció un importante desarrollo económico que se concretó en grandes casas-palacio realizadas entre finales del siglo XV y comienzos del XVI.

Este palacio fue concebido con un especial acento monumental en relación con la destacada posición social del propietario, don Pedro Martínez de Luna, Conde de Morata y Virrey de Aragón.

La mansión de los Morata pasó por enlace matrimonial a los Condes de Perelada en el siglo XVIII, que la cedían en 1725 al monarca para residencia real, siendo a partir de entonces residencia de los Capitanes Generales Presidentes de la Real Audiencia. En la actualidad es la sede del Tribunal Superior de Justicia de Aragón.

El palacio due levantado entre 1551 y 1553 y en las obras intervinieron numerosos arquitectos, maestros de obra y artistas canteros.

Muestra al exterior una fachada de proporciones monumentales flanqueada por torres que distinguían y separaban de manera evidente la vivienda del virrey del resto de las edificaciones. Está construida en ladrillo y piedra y consta de tres pisos.

En el piso bajo realizado en piedra sillar perfectamente escuadra, en parte obtenida de la muralla romana, destaca la portada ideada por Guillaume de Brimbez. Los elementos más característicos son los dos gigantes esculpidos que flanquean la puerta, que se identifican con Hércules y Teseo.

En la parte superior discurre un friso con relieve figurado rematado en frontón. Todo el conjunto es extremadamente interesante desde el punto de vista iconológico. En el tímpano, Helios, el sol, flanqueado por la Aurora y el Ocaso. En el friso se representa el triunfo de César.

Las dos plantas superiores se llevaron a cabo en ladrillo, la planta noble se articula mediante la apertura de cinco balcones rectangulares volados entre los que se dispuso una serie de tres arcos ciegos resaltados rimados de tres en tres; el piso superior presenta una galería corrida de arcos de medio punto rematado por un gran alero.

Su interior se estructura en torno a un gran patio de planta cuadrada y dos pisos, animado por un zócalo de azulejos.

Las diferentes estancias han sufrido a lo largo de la historia del edificio numerosas reformas y adaptaciones a nuevos usos, a pesar de los cual se han conservado en tres de ellas las techumbres de madera de estilo renacentista.

Dirección: Coso 1, Zaragoza