El Palacio de los Condes de Sástago está situado en el Coso junto al solar hoy ocupado por la Diputación de Zaragoza, al que pertenece el edificio desde su compra en el año 1981.

En el siglo XVI los nobles aragoneses dejaron de habitar sus señoríos y se trasladaron a vivir a Zaragoza, donde se concentraba la actividad económica, política y cultural del Reino de Aragón y se desplegaba el bullicio ciudadano.

Zaragoza atravesaba un periodo de esplendor como ha experimentado pocos; y una manifestación de ello fue, precisamente, la proliferación de palacios que esos nobles mandaron edificar para instalarse de acuerdo a su rango y a la nueva vida cortesana que iban a llevar. Con eso no hicieron más que imitar a los ricos comerciantes y burgueses (notarios, banqueros, etc.), que fueron quienes en realidad dinamizaron la Zaragoza de esa época y quienes adoptaron las novedades renacentistas en la construcción de sus casas, como un símbolo de nivel económico, prestigio y cultura.

Exposición XXXI Premio de Arte Santa Isabel de Aragón, Reina de Portugal

Una de las zonas donde con preferencia se erigieron estos palacios fue la calle del Coso, el Cursum romano que circunvalaba el casco antiguo siguiendo el perímetro de la muralla. Era una ancha avenida que desde principios del XVI se había convertido en el espacio más “moderno” de la ciudad.

En 1570, cuando don Artal de Alagón, Conde de Sástago y Virrey de Aragón, decidió construirse unas casas en Zaragoza, no dudó en hacerlo en el Coso, frente a las de Pérez de Coloma, secretario del Consejo Real, y muy cerca de las del Conde de Morata. Y es que si estas últimas se contaban entre las principales de la ciudad, las suyas iban a ser, como las llamó el cronista Jerónimo Blancas, majestuosas.

La construcción de su casa palacio en Zaragoza vino a ser la manifestación de su inmenso poder político, económico y social. El maestro de obras fue el morisco Lope del Chacho y los canteros Juan Ramudio, padre e hijo.

Cervantes y Aragón, Zaragoza Patrimonio de Don Quijote

Este interesante edificio Renacentista presenta relaciones formales con otros palacios construidos en la capital aragonesa en la misma centuria, como el de Zaporta o el de los Luna.

De un sobrio exterior, la fachada principal del Palacio de Sástago es una construcción de ladrillo que ha sufrido algunas transformaciones respecto de su aspecto original. Se articula en tres plantas o pisos; en el bajo se abren dos portadas que debieron sustituir a la original que con toda seguridad, estaría situada bajo el vano central de la planta noble.

Los extremos ya estaban ocupados desde el siglo XVI por establecimientos comerciales, descritos como pequeños cuartos en el Contrato de Obras de 1570. La planta noble presenta siete balcones, sobre los que se sitúa la galería superior formada por amplios vanos adintelados. Un magnífico alero clasicista de madera, muy volado, corona el conjunto de la fachada.

Atravesando cualquiera de las dos portadas de la fachada principal desembocamos en el zaguán de acceso al patio o luna de este palacio. Tras éste se desarrolla el patio cuadrado articulado en dos alturas.

Pinturas en la Exposicion XXXI Premio de Arte Santa Isabel de Aragon Reina de Portugal

A lo largo de su historia ha sufrido importantes modificaciones fruto de su azarosa existencia, en la que en múltiples ocasiones fue el centro de muchos de los acontecimientos que se desarrollaron en Zaragoza.

El palacio de Sástago sirvió de residencia de los reyes cuando éstos visitaban la ciudad: hospedó a Felipe II en 1585, a Carlos IV y Mª Luisa de Parma en 1802, y a Fernando VII en 1815.

Durante los Sitios de Zaragoza el palacio sufrió grandes destrozos al incendiarse el convento de San Francisco (en cuyo solar se encuentra hoy la sede de la Diputación Provincial de Zaragoza).

En los últimos 200 años el inmueble ha servido para muchos propósitos. Entre 1813 y 1815 fue utilizado como sede del Consejo de Guerra, Cuartel General del Ejército de Aragón y residencia del General José Palafox. Desde 1827 hasta 1847 se convirtió en la sede de la Jefatura de Policía.

En 1848 Joaquín María Fernández de Córdoba, último conde de Sástago, alquiló una parte del palacio al Casino de Zaragoza, con la condición de que esta sociedad realizase obras de mejora en el mismo, que se centraron en la decoración de los salones y la construcción de una biblioteca y hemeroteca. En 1889 se acometió la decoración del salón principal, siempre con el respeto de la estructura de los salones principales, todo ello bajo proyecto y supervisión del arquitecto Ricardo Magdalena.

Vista del Palacio de Sástago desde El Coso

Vista del Palacio de Sástago

Entre 1882 y 1915 el patio del palacio se alquiló al Café Paris y se transformó en un popular café cantante. Desde 1920 hasta 1960 el palacio albergó las oficinas del Banco Español de Crédito.

En 1981 el edificio fue adquirido por la Diputación Provincial de Zaragoza.

Desde el año 1984 el edificio funciona como centro de exposiciones en el patio y otras salas de la planta baja, mientras que las superiores están dedicadas a otras actividades del Área de Cultura de la Diputación Provincial de Zaragoza.

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En la planta baja se conserva cuidadosamente restaurado e integrado en el edificio el local comercial “Casa Zorraquino”, establecimiento antiguo que mantiene el estilo eclecticista y neobarroco que se le dio en 1922.

En enero de 1987 Europa Nostra concedió al palacio de Sástago la medalla de honor que esta institución otorga al monumento mejor restaurado de Europa y al que mejor ha sabido adaptar su espacio a distintas actividades culturales.

Dirección: C/ Coso, 44
Teléfono: 976 28 88 80
E-mail: palaciodesastago@dpz.es
Horario: Abierto de martes a sábados de 11.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00 h. Domingo y festivos de 11.00 a 14.00 h. Lunes cerrado.