Zaragoza ofrece infinitas posibilidades para aquellas personas a las que la caminata les resulta una actividad de ocio perfecta para desconectar y, a la vez, realizar una actividad física altamente beneficiosa para nuestro cuerpo.
La ribera del Ebro, el Canal Imperial o los parques que viste la ciudad son algunas de las múltiples formas de aprovechar todo el potencial de Zaragoza y disfrutarla desde otros puntos de vista. Para eso, Zaragozanda propone hasta 22 rutas por diferentes senderos diferenciados por distancia, para que puedas elegir la que más se adapta a ti. Además, todas ellas empiezan y terminan en paradas de transporte público.
De esta iniciativa forman parte Zaragoza Deporte junto con la Federación Aragonesa de Montañismo, que han sido los responsables de elaborar el programa de rutas periurbanas por Zaragoza, que se sustenta en la práctica del senderismo y la utilización del transporte urbano.

En estas 22 rutas podemos encontrar desde una ruta de una hora que nos lleva por la ribera de los ríos Huerva y Gállego, de manera que se unen los tres cursos fluviales de la ciudad, hasta rutas de casi cuatro horas como la circular que recorre Zaragoza por las orillas del río Ebro. Ya sea caminando o en bici, estas rutas están hechas para disfrutar de la ciudad y de sus actividades al aire libre.
Hoy dedicamos este artículo a la Ruta 1: Paseo por la margen izquierda del río Ebro. La distancia de esta ruta es de 5,4 km, con una duración aproximada de 1 hora y 5 minutos. Es totalmente practicable para paseo y corredores, y en un 95% para ciclistas.
El itinerario comienza en la avenida de la Expo, en las paradas que el Ci1 y el Ci2 tienen cerca del puente del Tercer Milenio. Desde la parada dirigimos nuestros pasos hacia el puente; sin cruzarlo, tomamos una suave pendiente que surge a la izquierda y baja progresivamente hacia la orilla del río. Allí enlazamos con el camino paralelo al río hacia el Pabellón Puente y recorremos el recinto Expo hasta la pasarela del Voluntariado.

Continuamos por el parque lineal del Muro del Actur, obra de contención del río y paseo habitual de los zaragozanos. Tras pasar el puente de la Almozara, el recorrido sigue en contacto con el río y la historia de la ciudad.
Superamos el puente de Santiago y atravesamos la arboleda de Macanaz. El camino adoquinado sigue paralelo al Ebro hasta el puente de Piedra. Continuamos dejando atrás el molino de San Lázaro y el mirador del puente de Tablas. Pasamos el puente de Hierro y avanzamos hasta el azud, donde cruzaremos a la otra orilla para finalizar en el paseo Echegaray y Caballero.

Entre los puntos de interés de la ruta se encuentra el Muro del Actur, construido durante la urbanización de la margen izquierda del río Ebro para reducir el impacto de posibles crecidas y que hoy se ha convertido en un paseo habitual para los zaragozanos. Cerca de él se extiende la arboleda de Macanaz, una de las zonas de recreo más destacadas de la ciudad y un lugar histórico donde se celebraba la tradicional Cincomarzada; originalmente, se accedía a este soto mediante una pasarela sobre el Ebro que estuvo en funcionamiento hasta 1965. Más adelante, el recorrido nos conduce al puente de Piedra, una joya de la arquitectura gótica construida en el siglo XV, aunque se cree que en la época romana ya existía un puente en este mismo lugar, que servía como prolongación del cardo máximo de la Zaragoza antigua.

