Lugares de Interés catatruck foodtrucks las armas zaragoza

Publicado el 12 de marzo de 2019 | por David Gimenez

Calle Las Armas

A menudo regresamos del centro por la calle Las Armas. Allí, donde se cruza con Cesar Augusto, se abandona la gracia maquillada de los hoteles y comienza a tejerse la madeja de balcones, cables eléctricos y polvo, como centenarios entramados de araña las fachadas y enrejados, las tiendas de viejo y en peso convertible, los negocios privados, los timbiriches, la gente cruzando, gritando, viviendo, los coches que avanzan en caravana lenta porque la estrechez de la calle no da para más.

A veces uno no se dirige precisamente a la calle Las Armas, a veces uno va para otro lado, a otra plaza, a otra gestión, a veces por ahí se hace más lejos pero igual uno toma la calle Las Armas, como si fuera un recorrido obligatorio o una suerte de apremio por llenarse de la vida que recorre esa calle de un extremo a otro.

Es uno de esos sitios donde parece que el tiempo se haya detenido años atrás, cuando todo era más sencillo y la gente no tenía tanta prisa. La calle Las Armas ha sido testigo de los 2.000 últimos años de la historia de la ciudad.

Las edificaciones no tienen más de tres o cuatro alturas, las suficientes para resguardar de la luz del sol a casi cualquier hora del día.

A finales del siglo XIX y principios del XX la calle vio la adición de edificios de viviendas y comerciales más altos, que desafortunadamente no mantuvieron la coherencia arquitectónica original.

De unos años a esta parte, sólo se habla del profundo proyecto de rehabilitación de la Calle Las Armas, de lo nuevo que luce el empedrado, de lo bella que es la pintura cuando no está desconchada, del olor a cemento fresco que, como el pan recién hecho, huele delicioso.

Las Armas destaca por su antigüedad, por su contenido histórico, y por ser uno de los sitios arquitectónicamente más eclécticos de Zaragoza, donde el Barroco confluye en armonía y complementariedad con el Modernismo y el Art Deco.

En el número 30  se encuentra una de las mezquitas más grandes de la ciudad, a la que acuden a diario cientos de musulmanes.

Esta calle nacieron algunos de los comercios más importantes de la ciudad. En 1902, Antonio Rébola, bisabuelo de los actuales propietarios de Panishop, decidió montar una panadería en esta vía y en 1895, Manuel Callizo y Segunda Ramos fundaron allí un taller de alpargatas, que con los años se convertiría en Calzados Callizo.

La apertura de nuevos negocios (restaurantes, tiendas de arte, pequeños estudios de artistas, cuidadas terrazas) ha aportado a la zona un toque cool que antes no existía.

Los modernos, en mayor o menor medida, creen vivir en una isla: ese reino fantástico donde el mañana se hace ayer sin pasar apenas por el hoy. A la mayoría no les queda más remedio que imaginarlo, pero unos cuantos afortunados han conseguido materializar sus aspiraciones. Viven en Zaragoza y se han atrincherado en la zona de Las Armas.

mercado de los domingos en las armas

Cuando camines por la calle Las Armas fíjate en sus paredes, y en la gran cantidad de grafitis y arte urbano que encontrarás a cada paso. Asalto ha dejado más que huella en sus rincones y cada año va conquistando un poquito más de la capital maña. Este festival de arte callejero permite ver auténticas obras en el entorno de Las Armas.

Todo amante de lo vintage tiene una cita con la Plaza de Las Armas; un centro cultural que presume, además de actividades, de su mercadillo La Placica Vintage y música en directo los domingos (acompañados con una cerveza, por supuesto).

En el número 68 se encuentra taller LasArmas300, un proyecto artístico en el que Steve Gibson realiza retratos a tamaño real y a lápiz de los vecinos del barrio.

Partiendo de una fotografía seleccionada de manera aleatoria (que pulsando un botón puede hacerse cualquiera en la misma puerta) la mano de Steve Gibson, recrea a tamaño natural instantes y personas. En su estudio podrás verlo trabajar, y mirar sus emocionantes obras de cerca.

Estudio-taller del artista Steve Gibson

La calle se llena de vida (y ruido) por las tardes, cuando los niños de la escuela de primaria situada justo al lado de la iglesia terminan sus clases y se reúnen para jugar a fútbol.

De unos años a esta parte, ha pasado de ser la eterna olvidada a convertirse en uno de los lugares más cool y creativos de la capital, gracias a su variedad de bares y tiendas y a los ocasionales eventos.

Las Armas se mantiene como un cobijo para los vecinos y visitantes que buscan tomarse una cerveza o picar algo tranquilamente.

Las Armas es un buen sitio para ver la cara B de la ciudad, aquella que necesita urgentemente reformas para que no se caiga a pedazos.

Tags: , , , , ,


Sobre el autor

Apasionado de internet y de los geniales rincones que ofrece la ciudad de Zaragoza. Mi objetivo es compartir con vosotros mi inquietud por descubrir gente, eventos y establecimientos únicos y creativos.



Volver arriba ↑