La Universidad de Zaragoza se fundó en 1583, aunque su actividad como centro de estudios de bachiller y universitarios venía desde el s. XII y era Estudio General desde 1555, y su primer alojamiento fue el edificio sito en la plaza de la Magdalena, que seguía el ordenamiento típico de colegio-universidad clásico de las primeras universidades españolas — Salamanca, Valladolid, Alcalá de Henares, etc.—.

Con la construcción en 1893 del magnífico y emblemático edificio del Paraninfo, se descongestionaron temporalmente las aulas de la Magdalena al trasladarse los estudios de Ciencias allí.

Durante el primer tercio del s. XX se volverían a quedar pequeñas las dos facultades que en el caso del edificio fundacional repartía su espacio entre Filosofía y Letras, Derecho, los órganos de gobierno, la Escuela Normal, la Biblioteca General y el Instituto de Segunda Enseñanza.

En consecuencia, a partir de 1929 las autoridades universitarias zaragozanas comenzaron a realizar las gestiones oportunas para la construcción de la Ciudad Universitaria de Aragón (CUA).

Facultad de Derecho en la Ciudad Universitaria (Campus Plaza San Francisco)

La Ciudad Universitaria estaba destinada a ser uno de los hitos del ensanche de Zaragoza hacia el sur. En la década de los 30 la disposición de los terrenos en el entorno del Cuartel Palafox, Gran Vía y la Plaza San Francisco suponía cerrar la ciudad por el sur y abrir un nuevo espacio urbanizable hasta ese límite urbano, además de revalorizar los terrenos circundantes.

El hecho de que la Universidad no tuviese autonomía para gestionar su patrimonio, que todas las decisiones tomadas en la capital aragonesas tuviesen que tener el beneplácito de las Cortes en Madrid, hizo que una y otra vez apareciesen problemas burocráticos y administrativos y que la licitación de los trabajos fuese lenta en extremo.

Los nuevos edificios se concibieron dentro del racionalismo en cuanto al ordenamiento de la planta, que respondía —y responden— a los principios de funcionalidad y lógica. No obstante, lo que se pretendía era construir centros destinados a la docencia, para lo cual Regino Borobio era un experto, y que junto con José Beltrán Navarro lograron ganar el concurso de anteproyectos que dispuso el Ayuntamiento en 1933.

Facultad de Ciencias en la Ciudad Universitaria (Campus Plaza San Francisco)

Después de la de Filosofía y Letras (1935), y la de Derecho (1939), se encargó a ambos arquitectos la redacción del proyecto de la Facultad de Ciencias en 1950.

Fueron edificios eminentemente funcionales que adoptaron esquemas de desarrollo en doble crujía lineal, más o menos fragmentada, de la que emergían las piezas singulares de los accesos, escaleras y unos especiales. Todo ello con un sistema compositivo sencillo, prismático, regular, partícipe de la imagen de la arquitectura local, donde el ladrillo de los paños generales y la piedra en ciertos tratamientos de los elementos representativos configuran un conjunto armónico, por hablado de invariantes formales.

La Casa de Gobierno que tenía que dar acceso al campus no llegó ni siquiera a licitarse, y en 1962 se construyó el actual pórtico de acceso.

Las Facultades de Filosofía y Letras, Derecho y Ciencias han sido objeto de diversas reformas que han desvirtuado el inicial equilibrio del conjunto.

En 1977 el arquitecto Gonzalo García-Marquina Culebras proyectó la Facultad de Matemáticas, un ejemplo muy singular de arquitectura brutalista. Presenta una estructura de hormigón armado y unas fachadas de elementos prefabricados de hormigón con grandes huecos. El edificio está organizado en dos cuerpos simétricos laterales unidos por el cuerpo central de gran verticalidad gracias al uso de las ventanas.

En el campus también destaca dentro del estilo brutalista el edificio de la Facultad de Geológicas (1978). Obra de los arquitectos Gonzalo García-Marquina Culebras y Gloria Rahola Estrada, en su diseño destaca el uso de las formas geométricas de carácter recto que se mezclan con las de carácter curvo creando una composición muy sugerente.

La Facultad de Educación fue concebida por el arquitecto Javier Maya en 2013. El edificio se conforma a través de dos volúmenes conectados y a la vez diferenciados geométricamente y funcionalmente: la zona docente, propiamente dicha, en un bloque en torno a un patio; y la zona no docente formada por unos volúmenes más orgánicos en contacto más directo con el exterior.

La Facultad de Educación fue proyectada por el arquitecto Javier Maya en 2013

La Facultad de Educación fue concebida por el arquitecto Javier Maya en 2013

Interior de la Facultad de Educación de Zaragoza

Interior de la Facultad de Educación

Dirección: Ciudad Universitaria (Campus Plaza San Francisco), Plaza San Francisco