En junio de 1927 Francisco Bernad, presidente de la Asociación de Labradores de Zaragoza, solicita licencia para reformar la fachada y aumentar un piso en la casa propiedad de dicha Asociación (adquirida al conde de la Viñaza), con arreglo al proyecto del arquitecto Francisco Albiñana.

La reforma no se ejecutó tal y como aparece en el proyecto, simplificándose el remate del edificio y surpimiéndose el coronamiento del cuerpo. Edificada entre medianerías, consta de cinco plantas, y sótano, rematada en balaustrada.

La fachada es de ladrillo revocado y de composición simétrica y homogénea, y está ordenada a partir de un cuerpo volado de miradores que sirve de eje de simetría compositiva, flanqueado por
vanos abalconados en número de dos en las dos primeras plantas alzadas, y de tres ventanas a cada lado las dos últimas (diferenciación de los locales de la entidad y de las viviendas).

El juego de volúmenes y de elementos compositivos de la fachada confieren a ésta un sobrio valor estético, incrementado por los escasos elementos ornamentales reducidos a las balaustradas de la primera planta y del remate, y de las decoraciones de placas en las ventanas de las plantas superiores.

Muy original resulta el tratamiento superior del cuerpo de miradores, resuelto a base de cuatro columnitas de orden dórico.

La casa se inscribe dentro de la arquitectura de nuevas búsquedas tras el declive del modernismo, que se produce en la década de los años veinte, incorporándose la grandilocuencia de algunos elementos del lenguaje clasicista y barroco.

En la actualidad el edificio alberga el Hotel Vincci Zentro.

DirecciónCoso nº 86