La plaza del Emperador Carlos V de Zaragoza, junto a una de las entradas del Parque Grande José Antonio Labordeta, alberga una singular escultura que combina arte y ciencia: el reloj solar «Valores».
La obra, diseñada por Antonio Ros y Teo Ros, está realizada en acero inoxidable y alcanza aproximadamente 2,5 metros de altura. Su estructura representa una gran letra «V», sobre la que se sitúa la característica rueda dentada de Rotary International.

Un reloj solar que combina arte y astronomía
Más allá de su apariencia escultórica, «Valores» es también un reloj solar funcional, diseñado para señalar el paso de las horas mediante la posición del sol y las sombras que proyecta sobre su estructura.
Una de sus principales particularidades es que cuenta con dos caras que permiten medir el tiempo en diferentes épocas del año: una destinada a la primavera y el verano y otra al otoño y el invierno.
Esta característica convierte la escultura en un interesante ejemplo de cómo los conocimientos astronómicos pueden integrarse en una obra de arte urbano, ofreciendo una forma diferente de observar el paso del tiempo.

Una escultura dedicada a los valores de Rotary
El reloj solar incorpora además seis palabras que representan diferentes ámbitos de actuación de Rotary International: Salud, Desarrollo, Paz, Agua, Protección y Educación.
Estos conceptos dan sentido al nombre de la escultura y reflejan el compromiso de esta organización con distintas iniciativas sociales, humanitarias y de cooperación.
La obra fue donada a la ciudad con motivo del centenario de Rotary Zaragoza, convirtiéndose en un elemento que combina la divulgación científica con un mensaje de solidaridad y compromiso social.

La ruta de los relojes solares de Zaragoza
El reloj solar «Valores» forma parte de la ruta municipal de relojes solares de Zaragoza, un recorrido compuesto por doce piezas distribuidas por diferentes espacios de la ciudad y sus barrios rurales.
Zaragoza conserva más de veinte relojes solares y, para la creación de la ruta, se han seleccionado aquellos que destacan por su valor científico, artístico, histórico o cultural.
El recorrido permite descubrir cómo Zaragoza ha medido el paso del tiempo mediante el Sol desde la época romana hasta la actualidad, mostrando al mismo tiempo la estrecha relación existente entre la astronomía, la ciencia, la arquitectura y el arte.
Entre los relojes incluidos en la ruta se encuentran:
Un fragmento de un reloj solar del siglo I conservado en el Museo del Teatro de Caesaraugusta.
El reloj solar del Parque de Oriente, acreditado como el más grande del mundo y cuyo gnomon alcanza más de 30 metros de altura.

El memorial dedicado a Albert Einstein en el entorno de Mobility City.
El reloj «Eje del cielo», construido con motivo de la Exposición Internacional de Zaragoza de 2008 en el Parque del Agua Luis Buñuel.
«Polytechnic», una escultura científica instalada en el Campus Río Ebro de la Universidad de Zaragoza.
«Conciencia Global», una escultura científica situada en la plaza de Basilio Paraíso.
A estas piezas se suman otros nuevos relojes previstos o en proceso de instalación en la Pasarela del Voluntariado y la zona de llegadas de la Estación Zaragoza-Delicias.
La información sobre los relojes y sus ubicaciones puede consultarse en la página web municipal: Ruta de los relojes solares de Zaragoza.
El reloj solar «Valores», situado junto al Parque Grande José Antonio Labordeta, es uno de esos pequeños tesoros del paisaje urbano zaragozano que muchas veces pasan desapercibidos. Una obra que invita a mirar más allá de su diseño y descubrir cómo el arte, la ciencia y la historia también forman parte de las calles de Zaragoza.

