En 1905 Carlos Palao encarga a Félix Navarro un proyecto para edificar una casa en los terrenos de su propiedad en Paseo Sagasta, aprovechando una construccion ya existente.

Tras someterse a expropiación para sujetarse a la línea del Paseo en 1909 volvía a solicitar licencia con planos del mismo arquitecto. Sin embargo, la licencia no se concedía hasta el año 1912 con planos ya de Miguel Angel Navarro Pérez, que se hacía cargo de todas las obras de su padre recién desaparecido.

Ocupa la casa una parcela de mucho fondo con fachada a dos calles y ángulo resuelto en chaflán curvo, y consta de sótano y cinco plantas.

Casa Palao zaragoza

Es precisamente la curiosa solución curva del chaflán uno de los elementos definitorios de este edificio, en el que sin ornamentación (excepto los capiteles florales de la planta baja), a base de líneas curvas se resuelve los antepechos de las ventanas con huecos de influencia gaudiniana.

Las vanos son amplísimos (sin duda los más generosos de la ciudad cuando se construyó), resultando una fachada de inusitada diafanidad, en la que se aprovechan al máximo las posibilidades estéticas de los mismos materiales como el hierro y el cemento. Son bellísimos los capiteles de  las columnas de la planta baja con rica decoración floral y vegetal tallada.

El edificio es un importante ejemplo de la tendencias modernistas de fluido diseño con valores casi funcionales.

Casa Palao en el Paseo Sagasta de Zaragoza

Carlos Palao (1857-1934) fue un escultor y artista aragonés, hijo de Antonio Palao y Marco y que muchos años se desempeñó como director general de la Academia de Bellas Artes de Zaragoza.

Trabajó en varios conjuntos arquitectónicos de las iglesias zaragozanas, como Santa Engracia, donde palió los daños sufridos durante los Sitios de Zaragoza, rehaciendo algunas esculturas.

También adornó la fachada del Museo Provincial de Zaragoza con esculturas relativas a los valores cardinales del cristianismo. En la Iglesia del Portillo labró el retablo en alabastro, a fin de conmemorar a los héroes caídos durante los sitios de Zaragoza.

En la Basílica del Pilar, específicamente en la Capilla de Santiago o de la Comunión, Carlos Palao esculpió la imagen del santo titular y otras cuatro esculturas sitas en los ángulos de la capilla.

Dirección: Paseo Sagasta 76