En febrero de 2020, tras dos años de profunda y necesaria remodelación y una inversión de casi 9 millones de euros, el Mercado Central de Zaragoza reabrió sus puertas al público transformado en espacio gastronómico, donde no solo se podía aún ir a hacer la compra sino que recuperaba su función de ágora o centro de la comunidad para pasar el rato apostados en barras, con un vermut en la mano y un pincho en la otra.

Enclavado en el corazón del Casco Antiguo de Zaragoza, al pie de la línea del tranvía, junto a los restos de las murallas romanas y al lado de la Plaza del Pilar, es el mercado más impresionante y fascinante de Zaragoza y uno de los pioneros en la nueva tendencia de reconvertir los mercados tradicionales en centros ‘gourmet’.

Concierto en el escenario lateral elevado del Mercado Central de Zaragoza

Concierto en el escenario elevado del Mercado Central

La zona de restauración

La reforma ha habilitado 78 puestos, de los que 69 ya están operativos, hay ocho vacantes, y otro lo utilizará la asociación de detallistas para las ventas online. En total hay 13 puestos de carne, 12 de pescado, otros tantos de frutas y verduras, 6 pollerías, 6 charcuterías y 15 de menuceles y alimentación variada y 1 de flores.

Además, en el Mercado Central hay cuatro puestos dedicados a tapas, cócteles, brasa y ‘healthy food’ y todos ellos tienen curiosos nombres con una misma inicial: Matiné, Mambo, Mueso y Mixtura.

puestos del mercado central de zaragoza

La reforma ha habilitado 78 puestos en el Mercado Central de Zaragoza

La zona de restauración del Mercado Central está agrupada en la zona central del edificio, el llamado Rombo Zentral, que ocupa las cuatro esquinas más transitadas del mercado, y cuenta con un escenario lateral elevado para actuaciones musicales y teatrales.

Matiné es una pequeña cafetería enfocada a desayunos y meriendas. Desde las 6:00 h permite degustar sus cafés y chocolates en plenitud acompañándolos de tartas y churros.

Café y churros en Matine

Café y churros en Matiné

Mambo es una cervecería-coctelería ideal para disfrutar del vermú, del afterwork y de la primera copa. Destaca por su variada oferta de cervezas, con unas veinte referencias en botella y 6 grifos con cerveza de barril.

También ofrecen pinchos de tortilla, croquetas, empanadillas, migas, bocadillos y otros tentempiés.

Mambo es una cervecería-coctelería ideal para tapas y vermú

Mambo es una cervecería-coctelería ideal para tapas y vermú

Empanadillas en la zona de hostelería del Mercado Central de Zaragoza

Empanadillas en Mambo

Ración de migas en la barra Mambo, en el Mercado Central de Zaragoza

Ración de migas en Mambo

Mixtura se especializa en cocina saludable. Sirven platos de verdura, carne, pescado y marisco combinados con arroz o pasta, preparados al estilo teppanyaki en una plancha a la vista del público.

Mueso es una barra en la que disfrutar de excelentes carnes y embutidos a la brasa, que combinan a la perfección con su producto estrella: la hamburguesa. También disponen de opciones vegetarianas.

Mueso, puesto del Mercado Central especializado en comida a la brasa

Mueso es un puesto especializado en comida a la brasa

Producto inmejorable cocinado ante tus ojos, recetas clásicas, sencillas y deliciosas y movimiento de barra perpetuo que representa mejor que nada qué son los mercados: espacios vivos donde la comida se convierte involuntariamente en un espectáculo.

Tapas creadas para sibaritas y turistas exigentes y productos take away se entrecruzan con vinos de crianza en lo que ya se ha convertido en todo un clásico maño.

Así que, si lo que buscas es vivir el ambiente de tasca zaragozana con un toque chic, has dado con el sitio perfecto. La cultura del mercado al poder.

 

Un poco de historia

El Mercado Central de Zaragoza fue diseñado en 1895 por el arquitecto turiasonense Félix Navarro para sustituir al tradicional que desde el siglo XIII se realizaba al aire libre, con toldos y garitas, junto a la antigua Puerta de Toledo (derribada en 1848).

Cuando se pusieron a cavar, los responsables del proyecto se dieron cuenta de que la muralla romana estaba en el subsuelo. Los vestigios eran tan resistentes que decidieron dinamitarlos.

Construcción del Mercado Central (1900). A la derecha se pueden observar restos de lasmuralla romana

Construcción del Mercado Central (1900). A la derecha se observan restos de la muralla romana

El mercado fue encargado por la Sociedad Nuevo Mercado de Zaragoza y en 1903 ya estaba finalizado. Este mercado permitía reunir en un espacio cerrado y con carácter permanente a mayoristas y detallistas, a la vez que se contaba con unas mejores condiciones higiénicas con agua corriente y, a partir de 1918, con luz eléctrica.

Félix Navarro se nutrió de las corrientes del Modernismo y de esa combina el hierro, la forja y el ladrillo que se abrieron paso a finales del siglo XIX y que él absorbió en París, cuando visitó la Exposición Universal de 1889 y su principal lonja, Les Halles, obra que sin duda le influyó a la hora de diseñar el Mercado Central.

Félix Navarro se inspiró en las estructuras de hierro y acero del parisino mercado de Les Halles

Félix Navarro se inspiró en las estructuras de hierro y acero del parisino mercado de Les Halles

parisino mercado de Les Halles que inspiro a felix navarro

El mercado de Les Halles en el año 1900

Planeó una planta rectangular con tres naves, más amplia y alta la central. Toda la estructura descansa sobre un semisótano que servía de almacén y que al exterior presenta la imagen de un zócalo.

Las portadas presentan elementos neoclásicos (galerías de arcos, decoración escultórica de alegorías de la agricultura, la caza, la pesca y el transporte, medallones, pináculos con remate de fruteros) al lado de retículas de forja. Los capiteles de las columnas de hierro tienen formas originales, como cestitos, hojas de acanto, palmas neoclásicas y frutas en racimo.

En el proyecto original aparece dibujada una fuente en la plaza central de la lonja que nunca llegó a existir.

Proyecto original del Mercado Central manuscrito por Félix Navarro en 1895

Proyecto original del Mercado Central manuscrito por Félix Navarro en 1895

Otro de los atractivos del Mercado Central son sus 42 tarjetones esmaltados (ideados por Félix Navarro como un gran friso de los productos en venta, sobre todo para quienes no leían ni letras ni números, y así ubicar los lugares de venta en el mercado) o las decoraciones alusivas al dios Mercurio (el Hermes griego), que está representado a través de símbolos como su caduceo (vara con dos serpiente enfrentadas), su casco, sus sandalias aladas… Mercurio es el dios protector del comercio y su huella está muy presente gracias al escultor Jaime Lluch, que es autor también de las esculturas que decoran el Paraninfo.

La genialidad de Félix Navarro, autor de edificios como el Palacio Larrinaga, la Escuela de Artes y Oficios, el monumento al Justicia del paseo de la Independencia o la clínica del Doctor Lozano, consiste en sumar a las nuevas técnicas constructivas, que supo usar y desarrollar sabiamente, elementos significativos de tradición autóctona manejados con carácter vitalizador, adaptándolos a las nuevas técnicas y gustos.

En el Plan General de ordenación Urbana de Yarza del año 1957, además de recogerse la prolongación del Paseo de Independencia hasta el río Ebro, se planteó la desaparición del Mercado Central.

En la década de los 70 se abandonó el proyecto de prolongar el Paseo de Independencia, pero tomó fuerza la propuesta de la Vía Imperial, una avenida que llegaría desde la Puerta del Carmen hasta el Ebro y que provocaría el derribo del Mercado Central. El Plan Especial de la Vía Imperial fue aprobado por el Ayuntamiento de Zaragoza en noviembre de 1973.

Durante los siguientes meses desapareció la gran manzana de casas antiguas que se alzaban entre las calles Cerdán y Escuelas Pías. Así, la Vía Imperial llegaba hasta la Plaza Lanuza y sólo se encontraba con el estorbo del viejo Mercado, para cruzar el Ebro por el Puente de Santiago.

Fueron los vecinos los que consiguieron salvar a la lonja de la piqueta gracias a las miles de firmas que recogieron tanto los detallistas como los vecinos de la zona. Las movilizaciones dieron sus frutos y el 22 de octubre de 1982 el Mercado fue declarado Bien de Interés Cultural, evitando así su derribo.

Obras de remodelación del Mercado Central (2019)

Obras de remodelación del Mercado Central (2019)

remodelación del mercado central de zaragoza

Dirección: Plaza Lanuza s/n, Zaragoza
Teléfono: 976 28 19 98
Horario: El horario para los puestos es de lunes a viernes, de 9:00 a 14:00 h y de 17:00 a 20:00 h.
Los bares están abiertos desde las 6:00 de la mañana hasta la 1:30 h todos los días de la semana. Víspera de festivos hasta las 2:30 h.