Zaragoza vive en continuo cambio. Las grandes cadenas de franquicias invaden las calles transformando la ciudad a un ritmo desorbitado.

Paseando advertimos un nuevo restaurante que ocupa el lugar del bar al que solíamos ir, o la versión renovada del todo a 100 suplantando un establecimiento que no conseguimos recordar a pesar de que estuviera en ese mismo punto hasta ayer. La gentrificación ha llegado para quedarse y nosotros, que amamos Zaragoza, estamos en perpetua búsqueda de tabernas, restaurantes y tiendas con alma.

Y poco a poco Zaragoza se va quedando sin parte de esos establecimientos que le han venido dando personalidad durante años.

Pero a pesar de la persistente mutación de la ciudad, aún podemos encontrar una Zaragoza de comercios centenarios ocultos tras renovadas fachadas o establecimientos modernos que reclaman lo auténtico. Tan solo tenemos que abrir bien los ojos y conseguiremos recuperar la Zaragoza más castiza.

 

Casa Alfaro

alpargatas tradicionales en casa alfaro

Más de un siglo lleva operando la alpargatería más célebre de Zaragoza, que ha sido regentada ya por cuatro generaciones.

Su escaparate da al taller y permite apreciar desde la calle el trabajo diario, todo a mano, que lleva fabricar este calzado tan tradicional como, en los últimos tiempos, de moda.

Su fama traspasó las fronteras regionales en los años 80 tras introducir una revolución en las alpargatas de aquel entonces: la incorporación de la creatividad a través del color, de los tejidos estampados, de sus suelas de yute y de las posibles combinaciones entre las lonas y las cintas.

Dirección: Calle San Lorenzo 22

 

Pastelería Fantoba

Pasteleria Fantoba de Zaragoza

Este rincón centenario aún pone los pelos como escarpias cuando el aroma a paraíso escapa desde el interior al abrir la puerta. Hoy en día es imposible que nadie conozca sus famosas palmeras y su espectacular bollería.

Fantoba es una pastelería familiar, fundada en 1856 y situada en el casco antiguo de Zaragoza. Su techo es una obra del siglo XIX del reconocido arquitecto Ricardo Magdalena.

Generación tras generación se han ganado merecidamente el honor de hacer los dulces artesanos más antiguos de la ciudad.

Especializada en la confitería tradicional, Fantoba produce excelentes hojaldres, turrones, delicados roscones (que se comen el 6 de enero y el día de San Valero), frutas confitadas envueltas en chocolate, trenza, violetas escarchadas y pastelillos de formas perfectas.

Dirección: Calle Don Jaime I, 21

 

Bombonera de Oro

narajina confitados bombonera oro

Fundada en 1902, la Bombonera Oro es una de las pastelerías con mas tradición y reputación de la ciudad.

Los productos nacidos en su obrador son artesanales y exploran diferentes formatos; podéis engullirlos en forma de láminas, en tableta de sabores diversos o, para los más convencionales, en forma de bombón.

Hay muchas tentaciones, pero las palmeras de chocolate, las frutas de Aragón o el pastel ruso, cubierto de azúcar merengada y mantequilla, demuestran que son verdaderos maestros del dulce.

Quien quiera probar su turrón histórico y artesanal, tiene que desplazarse hasta aquí y, muy probablemente, esperar una larga cola.

Dirección: Calle el Coso, 48

 

Bodegas Almau

bodegas almau zaragoza

Si decides visitar El Tubo, la popular zona de bares de tapas situada en el casco histórico de Zaragoza, no te pierdas Bodegas Almau, un lugar lleno de encanto regentado ya por la cuarta generación desde que fuese fundado en 1870.

Bodegas Almau es un lugar ideal para refrescarse con una copa de vino y una de sus sugerentes tapas. El local es pequeño y dispone de una barra larga y unas pocas mesas.

Entre las especialidades de la casa, el dulce de anchoa (anchoa en salmuera abierta, crema de rulo de cabra, confitura de tomate y virutas de chocolate amargo), la anchoa reina (anchoa en salmuera, crema de aguacate, menta con sirope de Módena y almendra picada), la explosión de vinagre (anchoa en salmuera abierta sobre una base de paté de atún, boquerón y aceituna negra) o la anchoa garum, con miel y moscate.

También puedes dejarte seducir por los montaditos de embutidos y quesos, jamón batido, rebozados varios y algunas de las mejores croquetas de la ciudad (de tinta de calamar, huevo frito, bacon y queso fundido).

Dirección: Calle Estébanes 10

 

Casa Paricio

Casa Paricio

Una taberna con solera (de esas contadas con mostrador de estaño) y buen hacer. Casa Paricio es un lugar ideal para refrescarse con una copa de vino y una de sus sugerentes tapas.

Como un coágulo de autenticidad resistiéndose a ser disuelto por el turbulento corriente sanguíneo del Coso, Casa Paricio engulle al recién llegado sin preliminares y lo incrusta repentinamente en una gruta tabernera atemporal donde la dimensión espacio-tiempo discurre en otra frecuencia de onda desde hace ya muchos años.

Todo el mundo es bienvenido a este recuadro imposible hecho de baldosa antigua y madera prehistórica, rebozado con carteles antediluvianos de bebidas refrescantes y cervezas, presidido por barricas de vino faraónicas. Completan la pintura una recua de neveras de bodega pre-Transición.

Dirección: Calle Coso 188

 

Café Levante

cafe de levante vidriera modernista

Hay hábitos, costumbres, tendencias que, afortunadamente, nunca pasan de moda. Una de ellas es, en esta Zaragoza a veces poco identificable, regalarse un desayuno o una merienda en el histórico Café Levante.

¿Qué sería de Zaragoza sin sus tabernas centenarias? Nos encanta tanto descubrir sitios nuevos, como revisitar los de siempre. Y es que el Levante data su fundación del 4 de enero de 1895. O lo que es lo mismo, más de un siglo de vida ¡Cuántos personajes habrán pasado por allí y cuántas cosas habrán visto y oído sus paredes!.

Se llamó “de Levante” por estar situado junto a la puerta del Carmen, entrada de la carretera que venía de tierras valencianas.

Dirección: Calle Almagro 4

 

Mercado Central

Zona gastronómica del Mercado Central de Zaragoza

En nuestra búsqueda de la Zaragoza más nostálgica, también encontramos establecimientos que se han modernizado adaptándose a los tiempos.

Es el caso del Mercado Central de Zaragoza, que ha cambiado algunos de sus puestos de verdura, carne y pescado por espacios gastronómicos. A pesar de ello, el mercado no está exento de autenticidad.

Dirección: Plaza Lanuza s/n

 

Vinos Chueca

Vinos Chueca barrio de Garrapinillos

Como un coágulo de autenticidad resistiéndose a ser disuelto por el turbulento corriente sanguíneo del barrio de Casetas, Vinos Chueca engulle al recién llegado sin preliminares y lo incrusta repentinamente en una gruta tabernera atemporal donde la dimensión espacio-tiempo discurre en otra frecuencia de onda desde hace ya muchos años.

Domingo Chueca montó la vinatería que, desde 1993, dirige su nieta Nines Chueca junto a Roberto Artigas, quien además de tabernero es músico bajo el nombre de Gran Bob, algo que queda patente en la multitud de instrumentos que cuelgan de techo y paredes y en los numerosos conciertos que se celebran en el local.

El producto estrella, sin menospreciar a las croquetas, son las anchoas y los vinagrillos. Siempre, claro, acompañados de una copa de vino, un vermut o una caña.

Dirección: Calle Castillo, 38, barrio de Casetas

 

Quitería Marín

Quitería Marín en la Calle Mayor de Zaragoza

Carlos Calvo Nieto, nieto de Quiteria Martín, de quien toma el nombre la tienda, sigue regentando el establecimiento, y sigue la saga de toda una familia dedicada en cuerpo y alma a un negocio fundado en el año 1921. También es coleccionista de juguetes antiguos y utiliza parte del escaparate para mostrar algunas de sus más preciadas posesiones.

Llegaron a tener más de cinco tiendas, entre locales, fabricas de caramelos y de frutos secos pero actualmente sólo podemos encontrar una, situada en la Calle Mayor.

Siempre han tenido como especialidad la celebración de fiestas; puedes comprar caramelos (a granel y al por mayor), chuches, articulos de broma, artículos de fiesta, etc. También hay juguetes antiguos, prensa, bebidas…..

Quiteria Martín es un lugar fascinante, un bazar en el que todavía se conservan trenes de juguete, soldaditos de plástico, caballos de cartón, juegos reunidos Geyper, Scalestrix y hasta un el cine Exin.

DirecciónCalle Mayor, 63

 

Bodegas Lozano

bodegas lozano barrio torrero

Último bastión de una larga tradición de bodegas del barrio de Torrero, Chema Lozano se encarga de seguir sirviendo bebida a quien entra en su establecimiento, como ha hecho su familia desde 1942.

“En este barrio, mi abuela Agustina Martinez empezó su aventura como vinatera y aquí seguimos 75 años después”, explica Chema, nieto de Agustina y actual propietario.

Puertas de madera pintadas de blanco. Hilera de tinas oscurecidas por el paso de los años. Pilas de cajas de vino de colores.  Paredes tapizadas de botellas, licores y cavas. Suelo de madera y mucha tradición.

Esta histórica empresa familiar se ha convertido, a lo largo de los años, en todo un referente dentro del sector vinícola de Aragón donde siempre han apostado por el producto próximo y de calidad, siendo una de las distribuidoras de vinos y licores más prometedoras de la comunidad y una de las vinotecas más antiguas de Zaragoza.

Dirección: Avenida de América, 7

 

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