La  traza mudéjar de la iglesia de San Pablo se construyó sobre las bases de la iglesia románica anterior de San Blas, que tuvo que ser demolida y sustituida por otra de mayor tamaño debido al rápido aumento de vecinos del barrio.

Es uno de esos lugares del pasado en medio de la ciudad que parece mentira que hayan sobrevivido a los envites del progreso.

Es un templo notable, fragmentado, construido en sucesivas etapas, cuya traza inicial del siglo XIV seguía la estructura típica de nave única, dividida en cuatro tramos, con capillas abiertas entre los contrafuertes y cabecera poligonal de cinco lados. De su primera época es también su magnífica torre octogonal de ladrillo situada a los pies que deriva de la estructura del alminar almohade y que se puede considerar como uno de los hitos más señalados de la arquitectura mudéjar zaragozana.

La segunda etapa constructiva se extiende hasta los primeros años del siglo XV. Se añaden dos naves laterales de anchura desigual que rodean la totalidad de la planta mudéjar de la iglesia, originando en la zona de la cabecera un deambulatorio o girola que circunda el ábside prolongándose hacia la parte occidental o tramo de los pies donde forman una especie de atrio, quedando encerrada la torre dentro de la edificación. Además en los siglos XVI, XVII y XVIII se abrieron en estas naves una serie de capillas.

Exterior de la Iglesia de San Pablo

En el costado Sur se encuentra la fachada principal, a la que se llega por la calle San Pablo. La puerta de ingreso es en arco de medio punto y sobre ella se dispone una hornacina con una talla de Nuestra Señora del Pópulo. Sin embargo, la fachada de mayor interés es la del lado Norte construida en el siglo XV en estilo gótico.

Es la llamada Puerta de la Tramontana o del Santo Cristo en la que aparecen en el tímpano, bajo doseletes, las figuras de Cristo sedente entre la Virgen, San Blas, San Juan y otro santo no identificado y flanqueando la puerta, las esculturas de San Pedro y San Pablo. En 1587 se abrió la portada de los pies, al trazarse la plaza, esta nueva puerta recibió el nombre de puerta del Fosal y más tarde de los ajusticiados.

Una de las joyas que la iglesia de San Pablo guarda en su interior es el retablo mayor cuyo titular es San Pablo, de madera tallada, dorada y policromada, obra del escultor renacentista Damián Forment, que se puede poner en relación con otros retablos del mismo autor como el retablo mayor del Pilar o el de la catedral de Huesca.

Fachada de la Iglesia de San Pablo

Dirección: Calle San Pablo 42, Zaragoza