Un nuevo modelo de restaurante chino emerge en Zaragoza, el de segunda generación. Los hijos de aquellos padres chinos que se instalaron en Aragón a principios de los 2000 quieren que se olvide del chopsuey y del cerdo agridulce.

Ellos apuestan por la cocina regional de sus provincias de origen y por platos muy célebres en toda China pero poco conocidos aquí. Sus locales, pensados para una clientela mixta, son urbanos y contemporáneos con toques minimalistas, modernos o ‘vintage’.

 

Restaurante Hui FengRestaurante Hui Feng calle graus zaragoza

Que muchos de los clientes de este restaurante chino sean precisamente chinos es un gran aval de la calidad de su cocina.

Y aunque la decoración no sea muy diferente de la de los restaurantes chinos blanqueadores, lo cierto es que se come de narices. La carta es extensa, extensísima, y ​​siempre es mejor ir acompañado o en grupo para degustar exquisiteces en raciones generosas.

Aquí se viene a descubrir, lejos del arroz tres delicias y el rollito de primavera, un apreciable universo de nuevos sabores. El servicio es muy amable, y podemos pedir platos que son poco comunes en Zaragoza.

No esperéis platos con muchas florituras, pero eso sí, el sabor y la calidad están aseguradas por un precio muy asequible.

No es para todos los estómagos pero si sabes pedir, volverás a por más.

Dirección: Calle Graus, 12

 

Restaurante Xin Qiao

Restaurante chino Xin Qiao

Aunque el nombre oficial de este restaurante es Xin Qiao todo el mundo lo conoce como ‘el chino de la calle Ávila’ y es una leyenda entre los zaragozanos. Se encuentra ubicado a unos pasos de la Avenida Valencia y sus tallarines, fideos y arroz se han convertido en platos más que codiciados.

Es fácil perderse en una carta que incluye decenas y decenas de platos. Vamos páginas arriba y abajo, de las verduras al pescado, de las fotos al nivel de picante, de las sugerencias del chef a sus especialidades (que no es lo mismo)… Y vuelta. Hasta perder el rumbo. Excluidos los más avezados, el resto escuchad los cantos de sirena del menú en una primera visita.

Con ese escaparate nos quedamos. No es fácil firmar un cheque en blanco a un restaurante (chino) pero este es un sitio más que fiable para aventurarse en la cocina sichuanesa/shanghainesa y la degustación que proponen, sea para dos o seis, resulta un recorrido cargado de atractivos, sorpresas y, en su mayor parte, para todos los estómagos. Saldrás tan saciado como satisfecho.

Dirección: Calle Ávila, 14

 

Restaurante Wen Zhou Mei Si Cheng

Restaurante Chino Wen Zhou Mei Si Cheng

El Wen Zhou Mei Si Cheng, es un restaurante chino fuera de lo común, en el que podrás disfrutar de los huevos de mil años de pato. Este tipo de huevos, tiene un significado muy importante en la cocina y cultura china, ya que son un elemento asociado a la fortuna y a la prosperidad.

Otros platos que os recomendamos probar son la delicada pasta de arroz con verduras, el rodaballo al horno, la medusa con setas de aguja, el pollo picante al estilo kung pao, las verduras salteadas con ajo o el cerdo con bolas de yuca china.

Muy recomendables, los huevos milenarios de pato, cuyo color negro se consigue a través de un proceso de cuatro meses durante el cual, el huevo se mezcla con cal, ceniza, sal y cascaras de arroz. El resultado es un huevo de aspecto gelatinoso y sabor delicioso.

Este tipo de huevos forma parte de la gastronomía china, pero también de sus costumbres y de su cultura, por su simbolismo relacionado con la fortuna y la prosperidad.

Dirección: Avenida de Madrid, 11

 

Casa Pan comida china casera

Casa Pan comida china casera

Que muchos de los clientes de este restaurante chino sean precisamente chinos es un gran aval de la calidad de su cocina. Si no te fijas bien, la entrada de este restaurante chino en pleno centro de Zaragoza, a dos pasos del Paseo Teruel, pasa desapercibida. Y es que el interior de este pequeño comedor es igual de sobrio y sencillo que su acceso.

En su pequeño y alargado comedor podréis probar platos típicos y elaborados de la forma tradicional. Aquí se viene a descubrir, lejos del arroz tres delicias y el rollito de primavera, un apreciable universo de nuevos sabores.

No esperéis mucho glamour ni platos con muchas florituras, pero eso sí, el sabor y la calidad están aseguradas por un precio muy asequible.

Dirección: Calle Anselmo Clavé, 47

 

Restaurante Estudio

Aquí se viene a descubrir, lejos del arroz tres delicias y el rollito de primavera, un apreciable universo de nuevos sabores. La carta es extensa, extensísima, y ​​siempre es mejor ir acompañado o en grupo para degustar exquisiteces en raciones generosas.

En su pequeño y alargado comedor podréis probar platos típicos y elaborados de la forma tradicional como su sorprendente pato crujiente, sus generosas empanadillas y su tierno laing. Su sopa agripicante, arroz con verduras chinas, cerdo agridulce y pollo ong bao son espectaculares.

Dirección: Calle Toledo, 32

 

Bar Imperial

En el naufragio foodie que es la Calle Unceta, hay una isla que merece la pena. Pero esa isla, como en todos los restaurantes chinos (ya sean esos a los que acude la comunidad china o aquellos del rollito grasiento y el cartón piedra), también esconde un laberinto. Es fácil perderse en una carta que incluye decenas y decenas de platos.

Lo más demandado son los Tie ban de cerdo, Ancas de rana o Arroz frito con pollo. Es un local grande con dos pisos donde los fin de semana se llena de familias. Teniendo en cuenta las generosas porciones de los platos, los precios son casi simbólicos.

Dirección: Calle Unceta 12-14

 

¿Crees que falta algún restaurante chino importante? Dínoslo en los comentarios de abajo.