La Calle Azoque es una pequeña travesía que se encuentra en el centro de Zaragoza. Comienza en el Plaza Salamero y termina en la Plaza del Carmen. Además cuenta con ramificaciones como la Calle San Jerónimo.

La Calle Azoque recibe su nombre porque allí se situaba el zoco, mercado y espacio central de la vida social en la Morería zaragozana.

Tras la conquista de la ciudad por Alfonso I el Batallador en 1118, los musulmanes fueron expulsados del interior del perímetro amurallado y crearon un arrabal pegado a las murallas, al otro lado del Coso, conocido desde entonces como La Morería.

El barrio musulmán estaba rodeado por un muro que se extendía por la calle de Escuelas Píasel Coso, hasta la plaza del Carmen, y daba la vuelta por la avenida de César Augusto, Ramón y Cajal, Echeandía, San Pablo, hasta el Mercado.

La calle Azoque era la principal arteria del barrio musulmán y reunía lugares importantes como la Mezquita Mayor, la alfóndiga u hostal de los moros, la carnicería, el zoco o mercado y la alcaicería (mercado cerrado para la venta).

Hoy en día, la Calle Azoque constituye uno de los rincones socioculturales más pujantes del centro histórico y siempre está llena de gente de todas las edades, por lo que es un gran lugar para experimentar la atmósfera incomparable del centro de Zaragoza.

Edificios tradicionales en la Calle Azoque

Comercios tradicionales de la Calle Azoque

Comercios tradicionales en la Calle Azoque

mercado azoque en la calle azoque de zaragoza

Esta calle resulta ser una verdadera galería al aire libre donde se contemplan los estilos más diversos, la mayor parte de ellos concebidos en la primera mitad del siglo XX.

Casi todas las edificaciones poseen más de dos plantas y predominan las viviendas. Distinguen por sus altos puntales y los balcones que sobresalen sobre la acera. Por lo general, carecen de portales y llenan casi todo el espacio alrededor de la vía, en marcado reflejo de la arquitectura ecléctica y la gran densidad poblacional de la zona. A ratos, algún pequeño árbol acompaña nuestro trayecto.

Los balcones se asoman a la calle, como queriendo ser parte de todo cuanto ocurre y, dividiéndolos, están los guardavecinos, esas rejas con los más caprichosos diseños que tipifican los barrios y marcan los pequeños límites perimetrales entre viviendas contiguas. El ir y venir de la gente forma parte del entorno visual y acústico.

Restaurantes, galerías de arte, tiendas, bancos, farmacias, se suceden a partir de allí y forman parte de la vida habitual de la calle. Instalaciones recientemente restauradas y modernas se dan la mano con el pasado.

En el número 39 se encuentra el Tommy Mel’s. El espíritu americano de los años 50 se respira en este clásico diner. Como en las películas, puedes seleccionar las canciones que suenan y la comida es deliciosa.

Luces de neón, canciones rockabilly, y por supuesto hamburguesas para todos los gustos son los principales atractivos de esta cadena de restaurantes, que además elabora su propio pan artesanal.

Todo en platos de raciones norteamericanas y con una calidad por encima de la media.

Interior del diner americano Tommy Mel's

Interior del Tommy Mel’s

En el 56 se sitúa El Siberiano, un clásico capaz de provocar largas colas.

El Siberiano ocupa uno de los pocos puestos que todavía continúan abiertos en el histórico Mercado Azoque.

Todos los bocadillos están bautizados con nombres populares aragoneses. Se puede tomar un Palafox, un Tiro-Riro o un Jotero.

bar el siberiano zaragoza

Bar El Siberiano

En el 58 está El Morrudo. En este establecimiento confluyen la cocina mamada de padres y abuelos con la técnica moderna. Por 12,50 euros, un menú semanal (de lunes a viernes) incluye cuatro primeros y otros tantos segundos.

Siempre hay una ensalada de tomates -¡de de verdad! – con olivada y un aceite de oliva del de oro líquido, una pasta o un arroz (risotto de hongos con longaniza de Graus) y habitualmente tampoco faltan un plato de cuchara y una verdura de temporada.

El sábado a mediodía (16 euros) el nivel del menú se eleva: revuelto de trigueros con gambas y crujiente de jamón o parrillada de carnes son algunas de las propuestas.

taberna el morrudo zaragoza

Taberna El Morrudo

Eso (y muchísimo más) es Azoque: un lugar donde es fácil perderse y sentirte dentro de una aventura, una locura y un remanso de paz, todo depende de donde estés y del momento del día.

Siempre está llena de gente de todas las edades, por lo que es un gran lugar para experimentar la atmósfera incomparable del centro de Zaragoza.

Todo el conjunto arquitectónico y humano es impresionante, y el paseo por una de las principales arterias comerciales y turísticas de Zaragoza se hace totalmente ineludible, tanto para los viajeros que llegan por primera vez a la capital maña como para aquellos que la conocen como la palma de su mano.

Azoque en la intersección con la Plaza Nuestra Señora del Carmen

Azoque en la intersección con la Plaza Nuestra Señora del Carmen

personas caminando por la calle azoque

 Esquina de las calles Azoque y Doctor Val-Carreres Ortiz

Esquina de las calles Azoque y Doctor Val-Carreres Ortiz