Zaragoza en el siglo XVI era una ciudad rica. Esta riqueza se podía medir por los edificios que se construyeron en esa época; de los casi 200 palacios que existieron hoy en día sólo se conservan un pequeño número, entre ellos esta casa-palacio que hoy vamos a comentar.

El palacio Armijo es de reducidas dimensiones y sigue la tipología propia de los palacios aragoneses del siglo XVI. Las fachadas, construidas con ladrillo, constan de cuatro plantas con vanos abalconados en la segunda y la tercera, y galería corrida superior con arcos doblados, de medio punto, sobre una imposta horizontal de doble listel, bajo pronunciado alero de madera de canes en forma de voluta.

Vista del Palacio Armijo desde la Calle Don Juan de Aragón

Vista del Palacio Armijo desde la Calle Don Juan de Aragón

En el interior se conserva el patio, con un primer piso adintelado sobre cuatro columnas en los ángulos, de orden dórico. En la planta superior se dobla el número de vanos, con dos arcos de medio punto en cada lado sobre columnas de fuste liso y capitel dórico.

El solar en el que se encuentra el Palacio Armijo fue adquirido en 1147 por el Cabildo para acoger la vivienda del Arcipreste de La Seo, función que mantuvo para otros diferentes cargos eclesiásticos hasta 1847, que fue afectada por la Ley Desamortizadora de 1841, y subastada para su uso civil.

Desde entonces, varios fueron los propietarios… las familias Domec, Andreu, Pastor…. Hasta que en 1865 fue adquirida por los hermanos Armijo, procedentes de Córdoba y que la destinaron a casa de vecindad para inquilinos, transformando buena parte de su interior y perdiendo su fisionomía original.

En mayo de 1969 el edificio es declarado en ruina, paradójicamente en el mismo año en que el Barrio de La Seo se declara Conjunto Histórico-Artístico. De nada le sirvió tal declaración al palacio, ya que en junio de 1971 se comenzó a derribar, derribo que la Dirección General de Bellas Artes paralizó.

En el momento de la paralización el edificio estaba parcialmente derruido, no quedando en pie nada más que la fachada de Don Juan de Aragón, la de la calle Lucero y las crujías que rodeaban el patio.

El Justicia de Aragón tuvo históricamente su sede en el Palacio de la Diputación del Reino, destruido durante los Sitios de Zaragoza. Desde la recuperación de la institución en 1987 se buscó una sede para la misma, permaneciendo los primeros años en unas oficinas de la Calle San Jorge donde habían estado las Cortes de Aragón también de forma provisional.

En 1994 los arquitectos Isabel Elorza García y Manuel Fernández Ramírez fueron contratados para remodelar el Palacio Armijo y establecer en él la sede del Justicia de Aragón.

El edificio fue inaugurado el 20 de diciembre de 1995, fecha en la que se conmemoraba el 404 aniversario de la ejecución del Justicia don Juan de Lanuza.

En el interior, en la planta noble, se conservan dos techumbres Mudéjares recuperadas de la conocida como Casa de la Caballería, que se levantaba en la esquina entre las calles Cinegio y Estébanes, y que fue derribada en 1993.

Se puede acceder a su interior, aunque únicamente se puede visitar el patio Renacentista. En el patio podemos observar un cuadro de de López Plan que representa los últimos momentos de vida de Juan Lanuza.

Dirección: Calle Don Juan de Aragón, 7, esquina con la Calle del Lucero

Conoce la arquitectura renacentista de la ciudad de Zaragoza