El tramo más importante que se conserva de la que fuera muralla medieval de Zaragoza se sitúa delante de la manzana que va de la calle de la Torre a Cantín y Gamboa.

El punto comprendido entre el actual paseo de la Mina y las calles de Asalto y Heroísmo fue considerado por Napoleón como el más débil de la defensa zaragozana durante los sitios de 1808 y 1809.

Aún quedan restos de la muralla que vio los asedios en el paseo de la Mina, en ocasiones integrada perfectamente con los edificios que se han ido construyendo en la zona, como es el caso de números 55-63, donde, en la parte interna, se pueden apreciar restos de lo que fueron los polvorines.

Sobre la muralla estuvo la batería Palafox, donde cayó el coronel de ingenieros Antonio de Sangenis y Torres, responsable de las defensas de Zaragoza durante los Sitios; el lugar exacto está marcado por una placa.

Napoleón pidió a su jefe de estado mayor, el general Berthier, que dibujase y grabara los planos de las defensas creadas por Sangenis para que sirvieran de estudio e instrucción a los oficiales de ingenieros franceses.

Dirección: Calle Asalto, entre las calles de la Torre y Cantín y Gamboa