Entre las calles Alonso V y Arcadas, muy cerca del Coso y del Centro de Historias, se sitúa uno de los tres tramos conservados de la que fuera muralla medieval de la ciudad; los otros dos están en la calle Asalto, y son los conocidos como la Muralla de los Sitios, dado el protagonismo que adquirió durante las batallas contra los franceses.

Si se revisa la cartografía de Zaragoza se descubre que en los mapas de Cesaraugusta existían construcciones aisladas fuera de la muralla. En ese momento la frontera de la urbe terminaba en el Coso Bajo, detrás del Monasterio del Santo Sepulcro.

Sin embargo, unos pocos siglos más tarde, ya en Saraqusta, se observa cómo esos grupos de casas, popularmente conocidos como torres, terminaron acogidos bajo la protección de una ampliación de la muralla.

Los nuevos barrios serían protegidos entonces por un nuevo muro de tapial y rejola que, aunque de menos fortaleza y altura que el romano, delimitaba la ciudad y aportaba un sistema defensivo añadido.

La muralla fue reconstruida en 1357 por Pedro IV de Aragón, llamado el Ceremonioso, con motivo de la denominada Guerra de los dos Pedros, un conflicto que enfrentó a las monarquías aragonesa y castellana entre 1356 y 1369.

La nueva línea defensiva, reforzada por el curso del río Huerva, protegía La Magdalena, un barrio o burgo de carácter gremial surgido en el siglo XIII que había rebasado el perímetro de la ciudad amurallada romana.

Casas adosadas al antiguo lienzo de la muralla medieval

Casas adosadas al antiguo lienzo de la muralla medieval

restos de un torreón de la muralla Medieval de Zaragoza

Restos de un torreón de la muralla Medieval de Zaragoza

Se sabe que medía 73 cuerdas (según el informe histórico artístico de la muralla, su longitud era de 73 cuerdas, es decir, algo más de medio kilómetro), contaba con 66 torreones, separados por 72 compases (los compases son las paredes que resultan entre un par de torreones) y 7 puertas permitidas (después ampliadas a 12): esto es, Quemada, Santa Engracia, Baltax (luego del Carmen), del Portillo, Sancho, Forado de Predicadores, y Abrevadero de San Juan del Hospital.

Este muro realizado en ladrillo (al contrario que las murallas romanas que son de piedra) rodeaba la ciudad medieval en un perímetro que coincide con la delimitación del conjunto histórico de la ciudad.

El muro fue reparado en numerosas ocasiones, al estar hecho de materiales deleznables, reforzándolo incluso algunas veces con sillares procedentes de la muralla romana.

Torreón de la muralla medieval en la calle Arcadas

Torreón de la muralla medieval en la calle Arcadas

vista de las ruinas de un torreón medieval desde la calle Alonso V

Vista de la muralla medieval desde la calle Arcadas

En 1460 estaba en pésimas condiciones, arruinándose en muchas partes por el deficiente drenaje de las aguas pluviales. Este hecho contribuyó a la pérdida de función del mismo y a la paulatina ocupación posterior de la muralla.

En la vista de Wyngaerde de 1563, aparece la utilización de varios compases, lienzo de muro entre dos torreones, para construcción de casas.

El mismo uso se le dio a la muralla por la parte posterior, hoy calle Arcadas, antiguamente de los Arcos por los que reforzaban el muro al interior.

El Concejo de Zaragoza cedió estos espacios en 1602 a varios vecinos por un módico canon, destinándose igualmente a viviendas.

Incluso, los propios torreones se convirtieron en viviendas.

torreon medieval de la muralla de zaragozala muralla medieval de zaragoza desde la calle alonso V

En fotografías antiguas se ven con claridad vanos abiertos en la muralla y se adivina vida al otro lado de los ladrillos. Algunas macetas decoraban los alféizares, toldos cubrían ventanas y hasta parte de los torreones. Eran familias de zaragozanos que pueden contar que durante un tiempo vivieron en casas que después, en 1949, fueron catalogadas como Patrimonio Histórico Español.

En 2013 más de 20 metros de la muralla se derrumbaron debido a su mal estado de conservación.

Recientemente se han recuperado y restaurado los lienzos de muralla y los cuatro torreones conservados, obras proyectadas y dirigidas por la arquitecta municipal Úrsula Heredia.

vista de un tramo de la muralla medieval desde la calle alonso V

Dirección: Entre las calles Alonso V y Arcadas